¿Por qué el retorno de Saturno marca un antes y un después?

La astróloga Beatriz Leveratto escribió el libro Cada siete años. La vida y sus estaciones astrológicas. En esta obra, se propone analizar los distintos estadios de nuestra vida en ciclos de siete años de duración. Esta idea ya estaba presente en la Antigüedad griega y creo que tiene que ver con las cuadraturas de Saturno. 

Aunque Leveratto no lo menciona, cada siete años Saturno realiza “algo importante”. Cuando tenemos 7 años de edad, el Saturno de tránsito está en cuadratura a nuestro Saturno natal. Cuando tenemos 14, está en oposición al Saturno natal. A los 21 está otra vez en cuadratura y a los 28 (aproximadamente) llega al lugar donde estaba cuando nacimos y ahí se da el retorno de Saturno

Este libro me parece muy apropiado para empezar a leer sobre astrología sin marearse con términos técnicos. Es un libro astrológico, sí, pero orientado al público masivo. Leveratto menciona tránsitos astrológicos importantes, como el retorno de Saturno, sin mencionarlos explícitamente. Lo recomiendo para adentrarse en las características cíclicas de la astrología y para entender que en distintas etapas de la vida vamos a tener distintos deseos.  

Leveratto sostiene que nuestra vida se divide en dos grandes ciclos. El primer ciclo se da desde nuestro nacimiento hasta los 42 años, cuando Urano de tránsito está en oposición al Urano natal. El segundo ciclo se da desde los 42 años hasta los 84 años, cuando se vive el retorno de Urano. Claro que no todas las vidas llegan hasta los 84 años. Algunas terminan antes y otras terminan después. Leveratto solo usa esta fecha como un límite más o menos arbitrario según la expectativa de vida actual, no como parámetro absoluto. 

Dentro de esos dos grandes ciclos, se dan tres estructuras de la personalidad. La primera estructura se inicia con nuestro nacimiento y termina a los 28 años, con el primer retorno de Saturno. La segunda estructura arranca a los 28 y termina a los 56 años, cuando se da (aproximadamente) el segundo retorno de Saturno. La tercera estructura arranca a los 56 y termina a los 84 años, con el primer retorno de Urano. 

En este texto quiero enfocarme en el fin de la primera estructura de la personalidad, fin que se produce con el tránsito del primer retorno de Saturno. 

Según Leveratto, aquello que desarrollamos durante los primeros 28 años de vida es un florecimiento producido a partir de lo que heredamos de nuestra familia. Tanto la herencia como los genes que fueron transmitidos por nuestro clan tienen una gran carga física, mental y emocional. Durante esta primera etapa de la vida, la sustancia del pasado estará siempre presente. Por lo tanto, lo que realicemos hasta los 28 años no es la expresión de nuestra identidad individual, si no la manifestación de los talentos que puedan surgir debido al condicionamiento de la familia de origen.   

Será recién a partir de los 28 años cuando asumiremos la responsabilidad de nuestros propios dones y talentos. El hecho de nacer como individuos autónomos implicará que deberemos responder sobre nuestra vida a partir de los recursos propios, apropiándonos de la herencia que recibimos, pero también transformándola en un patrimonio propio y decidiendo de qué manera será desplegada en el mundo”, afirma Leveratto. Esto significa que, a partir del retorno de Saturno, surgirán nuevas formas en nuestra vida, formas originales. 

El retorno de Saturno trae una prueba de fuego: la madurez. De ahora en más, tenemos a nuestra disposición una existencia separada de la estructura que nos permitió desarrollarnos hasta el momento. Pero el periodo hacia una nueva etapa [todo el tránsito de Saturno por nuestro Saturno natal, diría yo] tiene sus riesgos. 

La angustia que nos puede generar dar el salto a una nueva vida nos puede obligar a quedarnos en la imagen vinculada a la primera estructura de la personalidad. En palabras de Leveratto, “quedaremos entrampados en una identidad que nos es conocida, pero que no nos permitirá avanzar hacia el futuro”. En cambio, si nos animamos a dar el salto, en la nueva etapa podremos construir una vida diferente. 

Durante el retorno de Saturno, puede suceder que las personalidades obedientes demuestren su crecimiento al aceptar los desafíos y evadir los planes elaborados con anterioridad para confiar en su intuición. Por otro lado, las personalidades más rebeldes, ahora podrán llegar a mostrar respuestas maduras y el deseo de sostener procesos constructivos, junto con el compromiso necesario para realizar sus proyectos. Si a los 28 años la persona se mantiene rígida, ya sea en un caso o en otro, la crisis de identidad será una manifestación muy probable. 

En este momento de su vida, la mayoría de las personas sentirán que es hora de “sentar cabeza”. Esto puede tener distintos significados. Entre las posibilidades, Leveratto menciona “la decisión de tener un hijo, el hecho de afirmarse en la profesión, asumir compromisos o casarse”. Para otras personas, el retorno de Saturno podrá significar animarse a cambiar de forma rotunda o a dar un salto importarse. Algunas manifestaciones en esta dirección pueden ser “separarse de un compañero, iniciar una nueva relación, decidir los giros en las vocaciones o permitir un cambio de trabajo”. El denominador común de los cambios, cualquiera de ellos, “será la percepción de que no se puede seguir igual y que la continuidad lineal de la vida puede o debe alterarse en esta etapa”.

Las transformaciones que se generan durante el retorno de Saturno se reflejan en un gran cambio en la identidad. Además, Leveratto considera que “se producirá una mutación en la imagen que tenemos de nosotros mismos”. La estructura que sostuvo nuestra existencia hasta este momento ya no será satisfactoria. 

El retorno de Saturno es el fin de una vida y el comienzo de otra. “Se producirán una muerte y un renacimiento”. En algunos casos, estos cambios intensos pueden desatar una gran crisis, “que no estará exenta de quiebres psicológicos”. 

Considero, junto con Leveratto y muchas otras personas del mundo astrológico, que el retorno de Saturno marca un antes y un después en nuestra existencia. Por eso, de hecho, escribo en este espacio. Creo que hay que honrar este tránsito y no tenerle miedo, aunque sé, por experiencia, que no es nada fácil transitarlo.  

[Termino de escribir esto y suena Fan de Scorpions, de Babasónicos. #sincronicidad]

Notas 

-La fuente para escribir este texto es el libro Cada siete años. La vida y sus estaciones astrológicas de Beatriz Leveratto. 

-La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn.

1 comentario en “¿Por qué el retorno de Saturno marca un antes y un después?”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s