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Retorno de Saturno en la Casa 10

El Medio Cielo o Casa 10 es la parte más pública de la carta, conectada con nuestro rol en la sociedad, nuestra carrera, aquellos talentos que queremos desplegar y compartir con el mundo.

También se vincula con las figuras de autoridad que nos rodean y a veces se habla del Medio Cielo como el punto de la carta que puede indicar nuestro propósito o misión en esta vida. 

¿Y qué significa tener a Saturno en esta parte de la carta? Ya lo veremos.

La Casa 10 y el Medio Cielo

Si en tu carta natal Saturno está a 8 o menos grados del grado de tu MC (Medio Cielo), entonces Saturno es un planeta angular y, por lo tanto, una presencia destacada en tu existencia. 

Estas son algunas frases clave asociadas con la Casa 10 o el Medio Cielo: carrera, trabajo, relación con jefes o superiores, imagen pública, rol social, reyes, reinas, gobernantes, empleadores, ambiciones, aspiraciones, honor, prestigio, padre, madre. 

La Casa 10 puede describir la relación de nuestra familia con el mundo exterior, con la sociedad y las figuras de autoridad en general. Representa el estatus de nuestra familia y las expectativas que nuestros mayores pusieron en nosotros cuando crecíamos.

Esta casa se vincula a la madre en algunas tradiciones y al padre en otras. Yo considero que puede conectarse con cualquiera de los progenitores e incluso con otras personas que hayan sido figuras de autoridad en nuestra crianza.  

Esta casa también contiene nuestros objetivos en términos de logros y ambiciones, así como también el modo en el cual nos gustaría que las demás personas nos percibieran. La Casa 10 nos muestra aquello que admiramos en otros porque es aquello a lo que aspiramos nosotros mismos. 

Se dice que la Casa 10 es la casa de la carrera y del trabajo. Pienso que a veces no indica necesariamente el trabajo que tenemos y que nos permite pagar las cuentas, si no el trabajo que nos gustaría tener. La Casa 10, para mí, contiene la respuesta a esta pregunta: “¿Qué querés ser cuando seas grande?”. 

En algunas corrientes también se habla de la Casa 10 como la casa que contiene el propósito de vida. Creamos o no en la existencia del propósito de vida, me parece importante pensar en esta casa más allá de los términos capitalistas de trabajo o de formas de ganarse la vida.

La Casa 10 puede contener una ambición o logro al que se aspira que no tiene nada que ver con un puesto laboral. 

El axis de las Casas 10 y 4 describe la percepción que tenemos de nuestro padre y de nuestra madre y la influencia que ejercieron en nuestra vida. Los planetas ubicados en estas casas (ya sea Saturno, como también otros) nos pueden dar información sobre las características del ambiente en el cual crecimos, qué aire se respiraba en nuestra casa y cómo se mostraba nuestra familia en la vida pública. 

Saturno en la Casa 10

En Las doce caras de Saturno, Bill Tierney afirma que la Casa 10 no solo representa un sector de la vida que se asocia con nuestro aporte a la sociedad, sino que también representa los frutos de nuestros esfuerzos.

Esta casa se asocia a la reputación, el honor, la posición social y el nombre que nos labramos debido a nuestros logros. La Casa 10 describe aquello que nos motiva para ascender en la escala social y satisfacer nuestras ambiciones. 

Una de las formas de entender a nuestra Casa 10 y su dinámica es mediante el estudio del signo que está en nuestro Medio Cielo porque este signo es como una especie de llave que abre una identidad.

Esta identidad no es tan personal, sino que es una identidad que desarrollamos para satisfacer las demandas sociales o nuestras ambiciones en la vida pública. 

Todos los planetas que están en la Casa 10 implican un impulso que tiene que expresarse de forma adecuada y no reprimirse. Cuando el planeta que está en esta casa es Saturno, y sobre todo si Saturno está en conjunción al Medio Cielo, los nativos y las nativas pueden llegar a sentir de manera inconsciente (tal vez) que la sociedad está permanentemente evaluando quiénes son, qué aportan al colectivo y cuál es su rol en el entramado social.

Las personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 dan por sentado que el mundo las observa, las juzga y les exige que produzcan algo tangible, sólido y perdurable. A partir de esta percepción, que probablemente no sea tan exacta, los nativos y las nativas pueden sentir la presión de tener que comportarse de forma irreprochable. 

Una de las manifestaciones de tener a Saturno en la Casa 10 en la carta natal puede vincularse al hecho de que la persona quiere jugar el juego de la fama y buscar el reconocimiento de los demás a través de los medios tradicionales y esperados.

Muchas personas que nacieron con Saturno en esta casa adoptan los comportamientos conservadores que les exige el sistema y actúan en consecuencia para poder ganar aquello que se supone que quieren ganar o alcanzar aquellas ambiciones que quieren alcanzar y hacerlo de un modo que no altere el status quo. 

Pero la búsqueda del éxito y la concreción de logros no es la única posible manifestación de tener al Saturno natal en la Casa 10. 

En la otra punta del espectro, también existen personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 que son muy críticas de las autoridades y de las personas que imponen cierto control sobre ellas. Estos nativos y nativas detestan que otras personas con más poder no las respeten y las utilizan para sus propios fines. 

Existe la sensación, en las personas que tienen a Saturno en la Casa 10, de que su destino consiste en representar un papel específico y no pueden ignorar este papel. Entonces, ya sea que tienen ambiciones “muy tradicionales” o que quieran rebelarse ante la autoridad, los nativos y las nativas pueden sentir que el mundo está observando, pero también está ESPERANDO que actúen según ese supuesto destino. 

Por esta razón, por esa sensación de que las personas están mirando y tomando notas de aquello que los nativos y las nativas de Saturno en la casa 10 hacen, a veces se imponen (se autoimponen, mejor dicho) reglas muy estrictas de comportamiento.

Estas personas suelen juzgarse a sí mismas de un modo muy severo y también tienen muy incorporado el verbo “deber” y la lista de las cosas que DEBEN HACER y las que NO DEBEN HACER. La autodisciplina es uno de los valores de tener a Saturno en la Casa 10, pero a veces puede derivar en patrones muy rígidos de comportamiento. 

Saturno en la Casa 10 y el éxito

Quienes nacieron con Saturno en la Casa 10 pueden ser muy conscientes de sus defectos y se pasan la vida compensando en exceso por esos defectos que perciben en su interior y tratando también de controlar hasta el más mínimo detalle su forma de comportarse, sobre todo cuando tienen un público o cuando están en un entorno social.

Otra manifestación es que estas personas caigan en una especie de patrón narcisista de “soy la peor persona del mundo” y entonces simplemente abandonen sus ambiciones porque piensan que esos defectos que tienen son tan grandes que les van a impedir alcanzar sus metas. 

Estas personas se exigen mucho para lograr el éxito. Y es probable que le tengan miedo al fracaso, pero más aún que le tengan miedo al éxito. Esto se debe a que cuando finalmente las personas que tienen a Saturno en la Casa 10 llegan a un puesto jerárquico y cumplen sus ambiciones, la presión por mantener cierto estándar de calidad, y las expectativas que los demás tienen respecto a ellos o ellas, ahora en alcanzaron la notoriedad son tan fuertes que a veces no pueden soportarlo.

Lo que estas personas deberían recordar es que el tiempo trabaja a favor de las metas saturninas, y que retirarse del juego prematuramente, antes de poder dar lo mejor de sí mismas puede incitar a que sientan mucha culpa y mucha frustración.

Las personas más ambiciosas con Saturno en la Casa 10 pueden sentir la necesidad de conquistar todos los fenómenos incontrolables de su vida para alcanzar una especie de existencia predecible. A estas personas les cuesta mucho lidiar con el caos y con la desorganización, y sienten muchísima frustración por las estructuras sociales defectuosas o que no son confiables.

Entonces, algo en su interior las impulsa a hacerse cargo de la situación y a poner las cosas en orden. El problema es que los nativos y las nativas suelen tener mucho talento para su trabajo o en su carrera y no saben cuando retirarse, cuando dejar que otra persona se haga cargo y cuando soltar el poder. Ese es uno de los peligros de tener a Saturno en la Casa 10. 

A veces, quienes nacieron con este emplazamiento tienen ambiciones tan grandes que pueden recurrir a tácticas despiadadas y a destruir a cualquiera que se cruce en su camino con tal de tener el poder. Lo que también puede suceder es que corten cabezas en su camino porque piensan que el fin justifica los medios, pero que después se termine su situación privilegiada, que caigan de su lugar de poder y que la caída sea bastante dura. 

En ocasiones, la caída desde la torre del poder puede deberse a que Saturno en la Casa 10 puede creer que siempre tiene la razón y no escucha consejos o sugerencias de otras personas. De un modo u otro, la vida les puede llegar a pedir que cambien esta actitud y a veces el gran baño de humildad viene cuando pierden el poder que tenían.

Quienes cuentan con la presencia de Saturno en la Casa 10 de su carta natal pueden aferrarse a un poco de poder cuando aún no lo tienen, pero no tienen que perder contacto con la realidad una vez que lo alcanzaron. 

Saturno en la Casa 10 y la relación con el padre

La relación con el padre o con la persona que haya cumplido este rol en la vida de quienes nacieron con Saturno en la Casa 10 suele ser un tema prominente de su existencia.  

Por un lado, algunos de los nativos o de las nativas sostienen que su padre fue frío, insensible, estricto y una persona emocionalmente cerrada. Este tipo de padre se transforma en una especie de misterio para la persona que nació con Saturno en la Casa 10.

Es muy difícil indagar en ese misterio porque tal vez la persona que nace con Saturno en la Casa 10 no se anima directamente a hacerle preguntas a su padre porque el padre construye una barrera muy rápidamente para que nadie lo conozca de verdad. 

Existe la posibilidad de que el padre, en realidad, sea hipersensible ante el rechazo y las críticas, pero como mecanismo de defensa baja la persiana (como decimos en Argentina) y directamente no se expone a situaciones donde tenga que mostrarse vulnerable.

En los casos más extremos, el padre de la persona que nace con Saturno en la Casa 10 puede ser cruel y puede tratar de una forma muy dura a su hijo o hija, invalidando todo lo que esta persona hace en la niñez. 

Quienes nacieron con Saturno en esta casa pueden hacer de todo para complacer a su padre y para obtener su aprobación. Y esto es muy duro porque el padre tal vez no está disponible para dar ese amor y el niño o la niña se pregunta qué hizo para merecer semejante maltrato. En estos casos, a veces, las personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 crecen con la imagen del padre como si fuera un monstruo o un ogro. 

Por otro lado, en una manifestación más amable, algunas personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 tuvieron un padre o una figura paterna muy tranquila, respetuosa confiable y segura. De hecho, estas personas pueden admirar a su padre y tenerlo como modelo a seguir por sus cualidades de paciencia, persistencia y estabilidad. Este padre tal vez haya tenido un gran éxito en su carrera que impactó en toda su comunidad y también, por supuesto, en la psiquis del nativo y la nativa. 

Aunque este padre es una persona con honor e integridad, es probable que tampoco haya sido el padre más abierto o expresivo del mundo. Este tipo de padre no necesariamente fue cruel, pero sí tal vez estricto en esta búsqueda de lograr la excelencia.

Puede que haya sido estricto no solo consigo mismo, sino también con todas las personas cercanas a él. Es muy probable también que su enfoque haya estado orientado a proveer seguridad material para la familia, pero no contención emocional. 

Puede suceder que el padre de la persona que nació con Saturno en la Casa 10 no mostró la suficiente valentía o coraje en alguna situación que lo ameritaba. Otras personas demostraron ser más agresivas y este padre se sintió convencido de que no podía ganar si causaba una pelea, entonces directamente decidió no hacer nada para no arriesgarse a decir algunas cuestiones de las que podría haberse arrepentido después. 

Entonces puede suceder que quiénes nacieron con Saturno en la Casa 10 tengan padres que a veces prefieren callarse la boca y retirarse sin ninguna confrontación, Esto el nativo o la nativa lo puede interpretar por el lado de que su padre es débil, o que su padre permite que los demás se aprovechan de él.

A veces, percibir al padre de este modo puede hacer que la persona quiera diferenciarse lo más posible de su progenitor y se vuelva hasta agresiva y peleadora tal vez en situaciones donde no es necesario reaccionar de ese modo, pero por el solo hecho de actuar de un modo completamente diferente a la forma de actuar de su padre.

Otra posibilidad es que interioricen este tipo de comportamiento y en la vida adulta prefieran huir antes que afrontar los conflictos. Aún en la adultez, estas personas pueden culpar a su padre por considerarlo débil y también culparse a sí mismas cuando no actúan con el coraje que sienten que deberían desplegar en determinada situación que lo requiera. 

A veces, el padre de la persona que nació con Saturno en la Casa 10 ni siquiera está presente y esto puede deberse a su fallecimiento, a un divorcio al hecho de que abandonó a su familia o tal vez al hecho de que está en la cárcel o viviendo en un país lejano.

Por alguna de todas estas razones, según la biografía de cada persona, puede sentirse que el padre de quién nace con Saturno en la Casa 10 genera humillación o incomodidad en el nativo o la nativa. Si este padre estuvo ausente, pero después decidió volver a aparecer, es probable que la persona que tiene a Saturno en la Casa 10 no quiera saber nada con retomar ese vínculo. 

Saturno en la Casa 10 y la seriedad

Nacer con Saturno en la Casa 10 es recibir lecciones constantes sobre la importancia de asumir la responsabilidad por las acciones ejecutadas. El vínculo con el padre, o con la persona que cumpla este rol, influye en la manera en la cual los nativos y las nativas construyen su propio concepto de autoridad, de responsabilidad y de compromiso con el deber.

En algún momento de su vida, llegan a hacerse cargo del rol que quieren cumplir sin culpar a su padre por lo que hizo o no hizo cuando estaban creciendo.  

Se suele decir que las personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 parecen más grandes de lo que son, no tanto en términos físicos, sino por su sabiduría.

Esto se debe a que es probable que durante la niñez hayan dedicado mucha energía a observar la dinámica de los adultos y entonces fueron absorbiendo esas dinámicas desde muy temprana edad.

Otra posible manifestación de haber nacido con Saturno en la Casa 10 consiste en arrancar el proceso de escolarización antes que sus pares. Por ejemplo, el padre o la madre hace algún arreglo en la escuela para que su hijo/hija pueda empezar un año antes.

O tal vez desde muy temprana edad asisten a deportes, a un jardín maternal o a algún otro tipo de institución donde pasan el tiempo mientras su familia trabaja. 

Desde muy temprana edad, y en estos espacios de socialización con otros niños y niñas, quien nació con Saturno en la Casa 10 se puede haber mostrado como una persona más silenciosa o más reservada que el resto.

Tal vez desde muy temprana edad los nativos y las nativas hayan aprendido las recompensas que recibían si se esforzaban y si respetaban las reglas del lugar donde se encontraban. 

Saturno en la Casa 10 y la vida adulta

En el primer retorno de Saturno, que según Tierney es el momento en el que se alcanza psicológicamente el estado de adultez, parece que las personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 ya establecieron patrones de comportamiento que les permiten asentarse firmemente sobre la tierra.

Esta estabilidad interior les permite avanzar hacia sus metas sin prisa (pero sin pausa). Es probable que quienes nacieron con Saturno en la Casa 10 no quieran dar pasos en falso, entonces tienen la paciencia suficiente para esperar el momento indicado para encender la chispa de la ambición y moverse hacia adelante.

Los nativos y las nativas suelen ser bastante constantes en la administración de su voluntad para lograr sus ambiciones. Pero también tienen un gran caudal de estoicismo, una especie de aceptación filosófica de que a veces las cosas no salen como quieren y de que tienen que transitar esos momentos de poca cosecha porque después va a venir la siembra y, por lo tanto, otra posibilidad de cosechar lo que en un primer momento no brotó.

Estas personas son MUY resistentes. Las desilusiones que pueden llegar a vivir funcionan como incentivo para que sigan luchando por lo que realmente quieren. 

Luego del segundo retorno de Saturno, y ya más en la vejez, puede suceder que las personas que nacieron con Saturno en la Casa 10 cambien sus ambiciones sociales por otras más espirituales o contemplativas.

Una vez que estas personas logran sus metas ambiciosas, y observan el mundo desde la cima de la montaña, es cuando deciden retirarse de la vida pública y cultivar otros dones que no son para el resto del mundo, sino para su propia vida interior. 

Notas

  • Me basé en un fragmento de Las doce caras de Saturno, de Bil Tierney. Traducción de Graciela Perillo. Libro publicado por Editorial Kier 

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