Saturno en Tierra

El año pasado me compré Saturn: A New Look at an Old Devil, libro sobre el planeta Saturno escrito por Liz Greene. Greene es astróloga y en este libro aplica psicología jungiana para entender los significados del planeta de los límites y la responsabilidad. No es una lectura liviana. Además de que a veces siento que me falta conocer más de Jung para entender mejor esta obra, también me cuesta seguir su estilo de escritura un poco enrevesado. De todas formas, y fiel a mi estilo saturnino, decidí traducir algunos fragmentos que me resultan interesantes y que creo que pueden ayudar a quienes tengan interés en conocer más sobre el retorno de Saturno. Hoy comparto una descripción muy interesante sobre el elemento Tierra y tener a Saturno natal en los signos de Tierra, que son Tauro, Virgo y Capricornio. 

El elemento Tierra está relacionado con el plano de la materia en el cual todos y todas funcionamos conscientemente. La Tierra se vincula a las áreas de la vida en las cuales nuestros esfuerzos (y nuestros errores) generan resultados tangibles y requieren herramientas tangibles. Se considera que el elemento Tierra es simple y por lo general se lo asocia con la plata, los recursos, la seguridad, el trabajo, el servicio y los logros profesionales

Este elemento también está vinculado a la función psicológica de la sensación. Gracias a esta función, la percepción de la realidad de un individuo se basa en aquello que la persona experimenta a través de sus cinco sentidos y a través del uso de su mente concreta o racional. A partir de esto se podría asumir que los tipos de frustraciones que experimentan quienes tienen a Saturno en un signo de Tierra son bastante predecibles. También se podría asumir que las cualidades capricornianas de perseverancia, capacidad de ahorro, prudencia y autodisciplina brindarían las soluciones más obvias a los problemas saturninos. Pero el elemento Tierra no es tan simple como parece.  

Lamentablemente, el elemento Tierra fue la víctima desafortunada de opiniones populares que sugieren que la materia o una visión materialista de la vida se contradice con el espíritu o una visión espiritual de la vida. Según estas opiniones, quienes tienen el Sol, la Luna, el Ascendente o varios planetas en signos de Tierra no serían personas tan “evolucionadas” como aquellas que tienen una carta donde predominan los otros elementos. Dado que el temperamento terrenal se ocupa de las leyes y el funcionamiento del plano físico, y dado que busca dirigir su energía creativa y su esfuerzo a entender y controlar ese plano, se considera que este temperamento es materialista y está desprovisto de imaginación. 

El concepto esotérico de iniciación está conectado con el signo Capricornio en especial y con los tres signos de tierra en general. Esto se debe a que el iniciado o la iniciada no alcanza la iniciación hasta que sea capaz de aplicar los conocimientos superiores que descubrió en relación a su cuerpo y al ambiente en el cual se mueve. La tarea del iniciado o de la iniciada solo está completa cuando el mundo físico se transforma en un espacio en el cual intervino para adaptarlo a su medida o en un símbolo de su espíritu interior. Los misterios de la dualidad entre espíritu y materia ocuparon los pensamientos de las personas interesadas en el ocultismo y en el misticismo durante años. La alquimia y la astrología son el resultado de estos intentos de entender el espíritu en términos de materia a través de la ley de correspondencia

Los mitos y temas conectados con el símbolo de Saturno son muchos: Pan, Satán, Lucifer, la materia prima o el “Mercurius Senex” de los alquimistas, la serpiente en el jardín del Edén y la carta de El Ermitaño en el tarot, entre otros. Lo que todas estas imágenes indican es que el elemento Tierra es más interesante de lo parece a simple vista. Hasta el día de hoy existen muchas características de la naturaleza de la materia que no entendemos. En la literatura esotérica se sostiene que el elemento Tierra es el examen final de iniciación para los humanos y quizá exista una ley racional o científica válida que describa la misma verdad, solo que aún no la conocemos. 

En la superficie, Saturno en los signos de Tierra se relaciona a los problemas y limitaciones que afectan a las personas en temas de su confort corporal, a la habilidad de mantenerse por sí mismo/a, a la capacidad de encontrar un trabajo significativo que le permita al nativo contribuir en la organización de su entorno y la habilidad de lograr cierta responsabilidad o autoridad en aquellas áreas donde demostró aptitud y talento.  

Es posible que tener a Saturno natal en uno de los signos de Tierra ofrezca la oportunidad de aprender acerca del significado más profundo de este elemento. Esto se debe a que las soluciones a las frustraciones que Saturno simboliza al estar en Tierra casi nunca se manifiestan mediante la aplicación de herramientas “terrenales”. Parece que los otros tres elementos (fuego, aire y agua) deben ser entendidos e integrados para formar una herramienta lo suficientemente efectiva como para influir en el aparente peso muerto de la Tierra y aliviar el dolor del instinto frustrado. 

Notas

-Traducción libre de un fragmento de Saturn: A New Look at an Old Devil de Liz Greene  

-La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn