Ejemplos del retorno de Saturno a través de las casas – Presente

Primero, un repaso. La astrología tradicional propone principios interpretativos para analizar el retorno de Saturno. Ellos son: 

  • Secta de la carta natal
  • Casa donde está el Saturno natal
  • Casas regidas por Saturno
  • Aspectos difíciles de Saturno a otros planetas
  • Casas angulares a Saturno
  • Factores mitigantes

En la publicación en la cual expliqué la noción de secta, utilicé dos ejemplos para ilustrar el retorno en una persona que había nacido de día y el retorno en una persona que había nacido de noche. Ambos ejemplos son de la generación de Saturno en Capricornio. Es decir que estas dos personas están atravesando su primer retorno de Saturno en este momento. 

Además de enfocarme en la noción de secta, en ese texto anterior también di un adelanto de la importancia de la casa donde se encuentra el Saturno natal. Hoy me gustaría volver a tomar esas dos cartas y analizar, además de la casa donde se encuentra Saturno, la casa donde tienen el signo Acuario, que también es regido por el planeta Saturno. 

Pero no me quiero quedar solo en esto. Quiero hacer un viaje por el presente, el pasado y el futuro. Para el presente, voy a traer de nuevo estas dos cartas de la generación de Saturno en Capricornio. Para el pasado, voy a utilizar dos cartas (una diurna y una nocturna) de personas pertenecientes a la generación de Saturno en Sagitario, ya que los retornos de esta generación tocaron tres casas y no solo dos, como sí es y será el caso de quienes nacimos con Saturno en Acuario (yo) o con Saturno en Capricornio (muchas de mis amistades). Y, finalmente, para el futuro, voy a usar las cartas de dos amigas (una nació de día y la otra de noche) para hacer un análisis preliminar de cómo podrían ser sus retornos. 

¿Se entendió? ¡Espero que sí! 

Presente – Saturno en Capricornio

Carta 1 

Esta persona nació de día. Según la astrología tradicional, esto significa que el retorno será más “fácil”.  

El Saturno natal está en la Casa 12. Para la astrología tradicional, la Casa 12 se vincula a la soledad, los lugares de encierro o retiro, las enfermedades, las pérdidas, los enemigos. La astrología moderna suma los significados de procesos introspectivos, el inconsciente, el karma.

Según Robert Hand, Saturno en la Casa 12 puede implicar baja autoestima, no confiar en las habilidades propias, pesimismo, sentimiento de inferioridad y miedos que llevan a la inacción. La lección que tienen que aprender quienes tienen a Saturno en la Casa 12 es que la mayoría de sus miedos propios o sobre el mundo son imaginarios. La buena noticia es que, a medida que envejecen, los nativos y las nativas de este emplazamiento adquieren más confianza y seguridad en relación con sus dones y talentos. 

El signo Acuario, también regido por Saturno, está en la Casa I. Para la astrología tradicional, la Casa I se vincula a la salud, al cuerpo, a la vitalidad física, al aspecto físico y a la personalidad. Este tránsito puede traer cuestionamientos sobre cómo el mundo nos percibe y también cambios de hábitos, nuevos cortes de pelo, la emergencia de enfermedades que antes no estaban o nuevas formas de lidiar con enfermedades existentes. 

Esta persona que tiene a Acuario en la Casa I está atravesando problemas respiratorios que le generan malestar. Por otro lado, tiene amenorrea sin estar embarazada y sin ninguna explicación orgánica visible. Sabe que tiene que retomar el gimnasio para mejorar su calidad de vida y se pregunta qué cambio puede hacerse en el pelo. Cambió su alimentación, ahora come más sano, y bajó de peso.

A nivel “interior”, se siente más expresiva y sincera respecto a sus sentimientos. Y dramatiza todo lo que le pasa en Twitter, el mejor lugar para hacerlo. Respecto a lo laboral (tema saturnino si los hay) está dando sus primeros pasos como docente universitaria, posicionándose en ese mundo tan competitivo. Además, está intentando elaborar su proyecto de tesis de doctorado. Creo que en lo que queda de este año y en las últimas estocadas de su retorno el año próximo se sentirá más segura respecto a su rol en la academia y a los aportes que puede hacer. Ya veremos cuando Saturno se vaya a Acuario definitivamente en diciembre del 2020. 

El retorno de esta persona se perfeccionó desde el 6 de enero del 2019 al 14 de enero de 2019. Para ese entonces, ella volvía de sus vacaciones en la costa. En Rosario hacía mucho calor y se encerró en su departamento (Casa XII). Fue una semana en la que limpió intensivamente y le costó concentrarse para estudiar. Pero también fue una semana en la cual se puso en contacto con un grupo organizador de un congreso académico sobre un tema que ella estudia. Este hecho fue positivo y creo que se puede vincular a la Casa I porque tiene que ver directamente con su personalidad. 

Digresión (o no tanto): Algo que estuve pensando hace poco es que la Casa I es como un comodín. La Casa I se vincula a la “personalidad” y “personalidad” es una noción tan amplia que a veces siento que no significa nada. Por eso veo esta casa como un comodín, como la opción de escoger tu propia aventura, aunque esta aventura no es infinita, si no que la veo coloreada por las características del signo del Ascendente.  

Experimentar el retorno de Saturno en la Casa I es, para mí, una convocatoria contundente (este sintagma es de Alejandro Lodi) para encarnar las cualidades más destacadas del Ascendente. Creo que una buena forma de prepararse para el retorno (y de transitarlo) es leer sobre la energía “elevada” del signo de nuestro Ascendente y buscar formas de conectar con esa energía. 

Aclaro que esto no lo leí en ningún lado y quizá sea erróneo teóricamente. Por ahora es solo una intuición que quiero explorar. Es un tema que me convoca porque tengo a Saturno junto a mi Ascendente, en Acuario. Voy a seguir leyendo, y a lo mejor, me encuentro con este tema en autores y autoras que se dedican más a la astrología psicológica. O a lo mejor mi intuición está completamente errada y, en ese caso, descartaré esta digresión. 

Fin de la digresión. Sigamos con lo nuestro. 

Carta 2 

Esta persona nació de noche. Según la astrología tradicional, esto significa que el retorno será más “difícil”.

El Saturno natal está en la Casa IX, que se vincula a la educación, los viajes al extranjero, el contacto con personas de otros países, la religión, la filosofía, las creencias.

En el año 2018, esta persona se mudó a un país extranjero para cursar algunas materias de la carrera de Filosofía en este nuevo lugar. (La astrología a veces es tan literal que asusta). La motivación principal para este viaje no fueron los temas propios de la Casa IX, si no sostener una relación con un varón que se mudaba a dicho país extranjero. La relación se terminó con mucho dolor, pero toda la experiencia le permitió a esta persona activar temas de la Casa IX que quizá no se habría animado a activar de otra manera.  

El signo Acuario, también regido por Saturno, está en la Casa X. La Casa X se vincula a la carrera, la reputación, lo que hacés “para vivir”, la dirección de vida y la relación con les superiores. Esta persona atravesó algunos cambios estresantes en su trabajo. Por un lado, pudo consolidar su puesto laboral. Por el otro, quedó en el medio de ciertas disputas que no tienen nada que ver con ella, pero que, por supuesto, la afectan de un modo u otro. También tuvo problemas financieros vinculados a la inestabilidad que vivió en algunos periodos. 

Uno de los deseos actuales de esta persona es darle más energía a sus estudios para terminar la carrera universitaria que eligió. Creo que en el 2020 estará más consolidada en lo laboral y más motivada para estudiar y rendir materias. Me parece que lo peor ya pasó.

El retorno exacto de esta persona se dará desde el 14 de enero del 2020 hasta el 22 de enero del 2020. Ya veremos cómo se manifiesta.  

[La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn]

¿Por qué escribir sobre el retorno de Saturno?

No sé cuándo fue la primera vez que escuché sobre la existencia del retorno de Saturno. La astrología ya me interesaba en ese entonces y también escribí sobre este interés en otra oportunidad.

¿Fue mi amigo Maxi quien lo mencionó? Quizá. Su pareja, Juan, es astrólogo y creo que Juan le habló a Maxi del retorno y Maxi me contó a mí. Ahora Juan es mi mentor astrológico y Maxi está atravesando el retorno. Todo tiene que ver con todo. Como siempre.

Creo que estábamos en Capilla del Monte. Maxi empezó a salir con Juan en el 2016. Juan tiene una casa en Capilla. Maxi me contó que iban a pasar Año Nuevo allá con un grupo de amigos y amigas. Me entusiasmé cuando me contó esto. Y medio que me invité.

Mi noviazgo estaba muriendo. Mi (ahora) ex supuestamente quería ponerse las pilas y accedió a viajar a Capilla. Fue un intento desesperado de salvar la relación, de hacer cosas nuevas, de demostrarme que quería estar conmigo. No funcionó.

Él decidió no pedirle el GPS a su tío porque sabía cómo llegar. Yo sabía que él no sabía. Pero no dije nada. Porque él supuestamente quería ponerse las pilas.

Como era de esperar, nos perdimos. Y empezamos a discutir en el auto. Le dije que él me decía que quería ponerse las pilas, pero después hacía esas pelotudeces. Él me dijo que yo era muy exigente. “¿Y si soy exigente por qué querés estar conmigo?”. Creo que no me respondió.

En ese momento, mi ex tenía 29 años. Estaba atravesando su retorno de Saturno. Yo no lo sabía. Creo que me enteré en ese viaje a Capilla, porque además de Juan, también estaba Romi, su profesora de astrología. Y creo que ambos hablaron del retorno y le preguntaron a mi ex cómo se había sentido durante el 2016.

Ese año 2016 él estaba completamente distante de mí. Le agarró un miedo muy fuerte a crecer, a dar pasos importantes. Ya hacía ocho años que estábamos de novios y no se podía hablar de irnos a vivir juntos o irnos a vivir afuera o nada que implicara un poco de compromiso porque todo le daba miedo. Pasar un sábado a la noche conmigo no era un plan interesante para él.

En el 2016, mi ex prefería salir con cualquier desconocido antes que estar conmigo. No exagero. Conoció a pibes de 18 años en el ascensor de su edificio y se sumó a sus previas como si pudiera agarrar esa juventud que él sentía que se le escurría.

En el viaje de regreso de Capilla, ya el primero de enero del 2017, él me empezó a proponer todas esas cosas que yo antes deseaba profundamente. Me habló de irnos a vivir juntos, de mudarnos a Francia para que él pudiera hacer el doctorado, de organizar un viaje largo. Yo lo escuchaba. Pero no era la misma. Yo ya no quería nada de eso. No quería nada de eso con él. Fue muy poco y muy tarde.

Nos separamos a mediados de enero. Fue lo más doloroso que hice en mi vida. Y también lo mejor, porque esa separación me abrió nuevas oportunidades que de otro modo no se hubieran presentado.

Ese 2017, mientras transitaba el duelo, profundicé mis estudios de astrología. Y en el 2018, los profundicé aún más.

El año pasado, salí con otro chico que estaba atravesando su retorno de Saturno. Y él también me dijo que yo era exigente. Y también me dijo que no quería tener una relación seria conmigo porque tenía miedo. No entendía a qué le tenía miedo.

“¿Por qué me pasó lo mismo dos veces con dos personas de casi la misma edad?” “¿Por qué me trataron así si yo no les hice nada malo?”, “¿Por qué no me sentí valorada?”, “¿Por qué no quisieron construir algo para el futuro conmigo?”, me preguntaba. Y ahí aumentaba mi curiosidad sobre el fenómeno del retorno de Saturno.

No entiendo el miedo a crecer. Lo único que siempre quise fue ser adulta. Pero me crucé con gente que le tenía terror a eso, como si alrededor de los 30 años la carroza se transformara para siempre en calabaza y la existencia se volviera invariablemente gris.

Muchas de mis amigas están atravesando su retorno de Saturno ahora mismo. Algunas terminaron una carrera universitaria y empezaron a vibrar alto con su propósito. Otras, se quedaron sin trabajo y están viendo qué hacer con sus vidas. Otras de las chicas están en una situación de precarización laboral muy angustiante y no saben cómo salir de ahí.

Todas las personas que me rodean y están atravesando el retorno de Saturno, conocido popularmente como “la crisis de los 30”, comparten algunos temas puntuales: sienten que las decisiones que toman son más permanentes, tienen que tomar decisiones teniendo en cuenta su futuro, no quieren perder el tiempo, sienten una soledad profunda, se plantean qué quieren en una relación de pareja, la maternidad/paternidad empieza a emerger como una posibilidad no tan lejana, tienen muchas ganas de irse a la mierda, sienten apuro por terminar la facultad y les parece que están “atrasadas” en el juego de la vida en comparación con el resto del mundo. Ah, y todos estos desafíos están teñidos de angustia, mucha angustia.

El fenómeno astropsicológico del retorno de Saturno me fascina. Por eso decidí empezar este sitio web.

El año que viene, cuando Saturno llegue al signo Acuario, va a empezar mi propio retorno. Y quiero llegar a ese tránsito de la mejor manera posible. Algunas problemáticas típicas de esta prueba de la adultez astral son inevitables. Para otras, creo que voy a poder tener herramientas que me ayuden a vivirlas un poco mejor.

De esas herramientas quiero escribir acá. Y de las cuestiones más teóricas que vaya aprendiendo. También quiero publicar memes, tuits y otras producciones de Internet que tengan que ver con el retorno. Quiero que este sitio sea una especie de Putita golosa del retorno de Saturno. Ese libro me gusta mucho porque combina periodismo con ensayo con literatura con historia. Un hermoso popurrí.

Este sitio es para todo el mundo, pero principalmente es para mí. Es una bitácora donde voy a poner aquello que me interese sobre el retorno de Saturno sin ninguna solución de continuidad. A lo mejor un día escribo un texto técnico y al día siguiente subo memes. No quiero darle mucha rigidez ni mucha estructura. Quiero que fluya.

Mi idea para este sitio web es que sea un gran borrador para un futuro libro. Mi fantasía es que este sitio me acompañe (nos acompañe, mejor dicho) desde ahora hasta el final de mi retorno, y que después, con mucha edición de por medio, se transforme en un libro en papel. Claro que puede pasar cualquier cosa desde acá hasta allá. Por eso, repito: que fluya. Ni siquiera voy a dejar reposar este texto. Lo voy a leer, corregiré algunos errores que pueda haber y después lo voy a publicar. Quiero que todo sea más espontáneo y libre. Quiero aprender y experimentar sin tanta rigidez.

Espero que lo disfrutes tanto como yo.

La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn