Mucho Saturno – Parte III

El año pasado, una de mis amigas tuvo una sesión con una terapeuta holística que le cambió la vida para siempre. En ese entonces, mi amiga tenía un bloqueo muy fuerte respecto a las relaciones sexoafectivas. Por ahí tenía ganas de verse con alguien, pero el miedo, entre otras cosas, le impedía conectar con gente nueva. Después de ese primer encuentro de una hora con la terapeuta, su situación cambió. Empezó a salir, a verse con distintos pibes, a estar mucho más desinhibida. 

Cuando empecé a ver los cambios que ella había hecho, me di cuenta de que yo también quería esa liberación para mí. 

No es que quería conocer a mucha gente o verme con varias personas al mismo tiempo. Eso es lo que necesitaba mi amiga, no yo. Yo quería destrabar la tristeza y poder entender más cosas sobre mí. Quería un tipo de terapia que me sacara del constante revolver mierda que es el psicoanálisis y me sacudiera un poco. También necesitaba acomodar prioridades y sabía que una sesión con Eve me iba a ayudar. 

Después de ese fin de semana del casamiento y del chat con mi amigo, decidí sacar un turno. 

La sesión tardó en llegar. Iba a ser a principios de abril y me cambiaron el turno para fines de abril porque Eve se iba de viaje. Y en ese lapso de tiempo, entre el momento en el cual saqué el turno y el momento en el cual el turno llegó, cambiaron muchas cosas.

Cuando saqué el turno a mediados de marzo, me sentía sola. Tenía ganas de tener un compañero y me parecía que eso no estaba (ni estaría nunca) disponible para mí. No quería conformarme, eso lo tenía claro. Sabía que había algún bloqueo que me impedía conectar con “el amor”, por decirlo en términos generales. Pero cuando llegó el turno, algunos de esos bloqueos se habían diluido. Yo me sentía mucho mejor. Había conectado más con mis amigas en marzo y las primeras semanas de abril. Le había puesto más fichas a la astrología. Hasta había empezado (y terminado) una relación con un varón. Y empezado otra relación con otro. Ya no era la misma. Algo se había movido. Algo había cambiado. No sabía bien qué ni cómo. Creía que el chat con mi amigo había tenido algo que ver con esos movimientos internos que se reflejaron en lo externo.

Y la sesión hizo que más cosas cambiaran. Salí completamente flasheada de ahí.

A la salida le quise mandar audios a mi amiga, la amiga que me había recomendado a esta terapeuta, contándole todo lo que había hablado con Eve. Estaba tan movilizada que me costaba hablar. ¡Y a mí nunca me cuesta hablar! 

Apenas llegué, Eve me preguntó por qué estaba ahí. Le conté de la angustia que me había surgido en el casamiento de mi amigo, no tanto por su flamante matrimonio, si no por la relación de otra amiga con su novio. Le conté que me sentía sola, que tenía ganas de tener un compañero y que sentía que todavía no había podido “superar” a mi ex novio. Y que ya no quería sentirme así. También le dije que mi amigo se había casado un 8 de marzo, día en el cual yo prefería ir a la marcha. Ella me comentó que ese no era un buen día para casarse, que la energía colectiva estaba enfocada en el sufrimiento de las mujeres y en formas de sanar ese sufrimiento. Me gustó eso que me dijo y me hizo entender mis emociones en ese día tan cargado de sentido. 

Me recomendó que cada vez que me sintiera sola, pensara en ese vacío. Me sugirió qué pensara por qué me sentía vacía y que yo sola intentara “llenar” ese vacío. “¿Tenés ganas de que te den un abrazo? Abrazate vos. ¿Tenés ganas de tener relaciones? Masturbate. ¿Querés ir al cine? Andá sola. Primero tenés que conectar con el amor propio. Tenés mucho amor para dar, pero primero tenés que dártelo a vos”. Me quedé muda. Ahí me recomendó que leyera El arte de amar, de Erich Fromm. [Ese mismo día me lo compré y lo leí. Tiene algunas partes brillantes y otras horriblemente conservadoras. Creo que voy a tomar las partes que me parecieron brillantes y las voy a subir acá con mis comentarios, porque me parece que conectar con el amor propio es una buena forma de vibrar alto durante el retorno de Saturno].

Respecto a mi ex, me dijo que lo nuestro fue un gran amor. Que me costó soltarlo (nah, te parece), pero que ya es hora de perdonarlo y dejarlo ir. A él le cuesta crecer. Como tarea, me dijo que tenía que escribirle una carta de agradecimiento y quemarla para sentir libertad. [Esto aún no lo hice. ¿Alguien dijo procrastinación de lo que sé que tengo que hacer, pero que también sé que me va a despertar recuerdos dolorosos? Me puse una fecha límite para concretarlo. Tengo que hacerlo antes del 6 de agosto del 2019 a las 16 horas. En ese momento tengo mi segunda sesión con Eve y quiero enfocarme en mi propósito. Esta vez no tengo ganas de mirar al pasado, si no al futuro].  

Mi ex no se llevó algo mío. No se llevó *el amor*. El amor está en mí y va conmigo a todos lados. En realidad, nuestras ex parejas siempre nos acompañan. Cortamos, seguimos adelante, nos enamoramos de otras personas. Esta idea de que siguen con nosotres no significa que queramos volver ni nada de eso. Creo que es un rechazo a esa idea tan repetida del #soltar. Más que soltar, diría que hay que integrar todas nuestras partes y nuestras heridas. Y aceptarlas. Y aceptar lo que nos enseñaron

Me recomendó hacer una parodia de mi intensidad. Reírme de eso. No ocultarlo. Tomarlo con más humor. Le nombré a una persona con quien salí a principios de este año y a otra persona con quien salí durante el 2018. “Muy mentales”, me dijo. Tiene razón. 

Eve me dijo que tengo que aceptarme. Me dijo que el viaje que voy a hacer este año va a estar buenísimo y que le meta pilas, por que a veces me olvidaba de que me iba a ir. También me dijo que después del viaje iba a haber un quiebre en mi vida

Hablamos de sanación del linaje materno. Yo le conté varias cosas de mi familia. Ella me dijo que no tengo que juzgar la forma de ser de mi abuela/mi mamá/mis tías, si no que escuche y que tome lo que me sirve y lo que no, no. Yo tengo que construir mi propia forma de vivir. 

En un momento le dije que me gustaba mucho la astrología y que estaba estudiando por mi cuenta. Ella me dijo: 

-No puedo parar de mirar tu remera. Te veo a vos, pero también miro tu remera-me dijo.  

Por supuesto que yo tenía puesto esto: 


-Veo mucho Saturno-me dijo ella. 

-Sí, lo tengo en Acuario, al lado de mi Ascendente. 

-Con razón-acotó.

Ese “mucho Saturno” no se refería solo a la estampa de la remera, que efectivamente tiene muchos Saturnos chiquitos, si no a mí como persona. Mucho Saturno es mucho látigo, mucha exigencia. 

Al escuchar ese comentario de ella me puse a pensar en los distintos sistemas de casas que se utilizan en astrología. Hay muchos. El más común es Placidus. Yo arranqué por ese porque es el sistema que utilizan la mayoría de los astrólogos y de las astrólogas. Después empecé a aprender sobre el origen de la astrología y ahí decidí mudarme al sistema de casas de signos enteros, el primero que se empleó en la historia de la disciplina. La simpleza de ese sistema me atrae mucho y me parece muy práctica. No se rige por grados matemáticos, si no por signos. El signo donde tenés a tu Ascendente es la Casa I, el signo que sigue la Casa II y así sucesivamente. Es maravilloso.

Esta es mi carta “antes”, con el sistema de casas Placidus:

Y esta es mi carta “ahora”, con el sistema de casas de signos enteros:

Al principio, te puede chocar ver tu carta de otro modo, con los planetas “corridos de lugar”. Pero te invito a que pruebes experimentar con los dos sistemas de casas, que analices eventos de tu vida o aspectos de tu personalidad teniendo en cuenta los emplazamientos de tu carta en un sistema y en el otro, y que recién después te decidas (o no) por un sistema.

En mi caso, al empezar a usar el sistema de casas de signos enteros, sentí que mi carta cobraba más sentido. Mi Saturno en Acuario se corría de la Casa XII a la Casa I. Aunque igual sigo teniendo al signo Capricornio en la Casa XII, que es un signo regido por Saturno al igual que Acuario, me sentí mucho más identificada con Saturno en el Ascendente antes que con Saturno en la Casa XII. 

Según Robert Hand, Saturno en la Casa XII puede implicar baja autoestima, no confiar en las habilidades propias, pesimismo, sentimiento de inferioridad y miedos que llevan a la inacción. La lección que tienen que aprender quienes tienen a Saturno en la Casa XII es que la mayoría de sus miedos propios o sobre el mundo son imaginarios. La buena noticia es que, a medida que envejecen, los nativos y las nativas de este emplazamiento adquieren más confianza y seguridad en relación con sus dones y talentos. 

Las características mencionadas por Hand resuenan conmigo por tener al signo Capricornio en la Casa XII, pero las características de tener a Saturno en la Casa I me volaron la cabeza. En la próxima publicación, voy a compartir las reflexiones del astrólogo Jason Fleming sobre Saturno en la Casa I.

Mucho Saturno – Parte II

El sábado 9 de marzo del 2019 estaba angustiada por razones que comenté acá. En parte, lo que me ayudó a salir de ese estado de tristeza fue chatear con un amigo que vive en Buenos Aires. Esa charla de horas que tuvimos me permitió destrabar ciertas cuestiones de las que nunca había hablado. Y también me hizo ver que los dos tenemos mucho Saturno

Algunos de los temas saturninos que aparecieron fueron: 

  • Límites
  • Miedos
  • Soledad
  • Deber ser
  • Tiempo
  • Responsabilidad
  • Compromiso
  • Seriedad
  • Largo plazo
  • Valor propio
  • Hacerse cargo
  • Practicidad
  • Resolver problemas
  • Maternidad/paternidad

Comparto algunos fragmentos de este chat y resalto, en negrita, las frases más saturninas que tanto él como yo intercambiamos esa noche.  

Él: 

Usted sale?

Yo: 

Yo EN la melancolía, así que no

Él: 

Por qué estás melancólica. Si se puede saber, sino tranka

Yo estoy melancólico pues no llegue a hacer todo lo que esperaba hoy

Y siento que no voy a entender nunca esas fuentes en alemán

Soy un pelotudo? Tal vez

Yo: 

Yo estoy melancólica porque me siento sola y me gustaría tener un compañero

Pero tampoco sé si es el momento

Además de que estoy cansada y eso alimenta la tristeza

Él: 

Me pasa también

Te gustaría estar en pareja o más bien un compañero emocional

O más clásico tipo novio

Yo: Me gustaría estar en pareja

No sé si clásico. Yo soy bastante solitaria. No me gusta estar pegoteada todo el día

Él: 

Idem

Te comprendo

Yo: 

En fin

Él:

Todo a su debido tiempo decía mí abuelo

Que era un savant

Tal vez el más grande que conocí en mí vida

Yo:

Es duro porque hay que aprender a estar bien sola y no hace falta estar en pareja para estar bien y todos esos cliches contemporaneos, pero igual es duro

Sí, tiene razón tu abuelo. Ahora quiero estar sola porque la verdad es que estoy muy rota de mi última relación y sé que ese momento no llegó

Él:

Claro

Hace mucho cortaste?

Yo:

Octubre del año pasado

Él: 

Ah claro

Yo tuve una novia así que cuando me separé sufrí como nunca en mí vida

Yo tengo miedo de salir con alguien por eso

Me duelen muchísimo las separaciones

Yo:

Oh, qué feo

Él:

Seee malísimo

Yo:

Yo antes era más mandada pero ahora me estoy resguardando un poco

No sé si es tan bueno tampoco

Él:

Es

Y tiene sentido

Lo seguís viendo y eso al chabon?

Yo:

Noooo

No puedo dejar esa fuga energética en mi vida. Me hace mañ

Él:

Claro

Entiendo

Yo:

No sé cómo hace la gente para cortar con alguien y seguir escribiéndose y ocasionalmente viéndose

Yo corto con alguien y no lo quiero ver nunca más en mi vida

Él:

Jajaja mal

Te entiendo

Soy igual

Che y que extrañas? La relación o a la persona?

Yo: 

Creo que extraño no estar sola

Él: 

Pero no estás sola

Yo:

A la persona no porque tenia un monton de actitudes chotas que no me gustaban. Ademas de que no queria tener una relacion y yo si

Eso es feo

Energéticamente nunca estamos solos

Él: 

Jajajaa

Siento que es verdad

Yo:

Lo es. Lo dice la física cuántica que es CIENCIA

Lo cual no implica que no te sientas solo. Y tb podés estar en una relación y sentirse solo. Been there

Él: 

Jajaja claro

Sisi

Tal cual

A mí se me hace difícil tener una relación no casual

El secundario me arruino en eso también

Yo: 

A mi también se me hace difícil ahora

En otro momento quise eso

Por qué el secundario?

Él: 

Porque siempre tuve garches con pibas pero me costó muchísimo tener una novia y engancharme emocionalmente

Yo: 

Ahhhhhh. Entendí lo contrario (acto fallido de mi parte)

Yo al revés. Se me hace difícil tener una relación casual

Él: 

Te sentís un poco mejor?

Yo: 

Si, gracias. Me bañé y eso me relajó mucho. Además de que comí y eso siempre ayuda

En otro momento del chat, él me cuenta la historia de una pareja que él conoce y que se separó. 

Yo:

Qué pasó? Si es que “pasó” algo

Él:

El no se quiso mudar con ella

Y ella lo dejo

Son grandes

Y era razonable ya que se mudaran

Ella quería formar familia

Yo:

Ay, qué feo todo

A qué le tienen tanto miedo los varones? Piensan que van a vivir mil años?

ÉL:

JAJJAAJ mal

No se

Alto cagón

Yo se lo dije

Y me dijo que tenía razón

Esa tarde lloro como un niño

Después fue más fuerte que ella

A ella le sigue doliendo

Que paja todo

Yo: 

Espero que ella encuentre a alguien que la merezca

Él que se joda por boludo

Aplica al 90 % de las relaciones heterosexuales que terminan

Él: 

JAJAJAJA re enojada

Pero si es razonable

Esa noche, por suerte, dormí muy bien. Tuve un sueño bizarro y se lo conté a mi amigo. 

Yo:

Soñé que una chica me embarazaba (!)

ÉL:

Jajaja KEEE

Cómo sería eso

Yo Soñé horrible toda la noche pero no recuerdo que

Yo:

Te advierto que mis sueños son muy rebuscados

Yo le cuento que estoy embarazada, pero no estoy por qué porque no había estado con un pibe

Y ella me dice que un día, antes de estar conmigo, le habían acabado adentro y que ese era el semen que había llegado a mí

En el sueño eso tenía mucho sentido

Él:

Jajaja nooo

Es la teoría de los Incubos y los sucubos

Yo:

Lo más loco es que yo me sentía tranquila por la maternidad y hablaba con ella de cosas prácticas tipo donde íbamos a vivir, si nos teníamos que mudar y todo eso y la cosa fluía

ÉL:

Pero vos cogías con ella?

Yo:

Lo de coger con ella no se ve en el sueño. Inconsciente pacato

Cuando me desperté lo sentí como una pesadilla y tardé en asimilar que era imposible estar embarazada. Pero en el sueño la noticia hasta me alegraba

Él:

Que loco eso

Alto sueño raro

Yo:

Re. Lo hablaré con la psicóloga mañana

Él: 

Cómo lo resignificaste

Yo:

Eso lo dejo para terapia

Porque aún lo estoy elaborando

Él:

Eso te muestrs que el inconsciente es un campo terriblemente complejo

O algo asi

Me quedé pensando en el sueño. Lo más loco no era que yo estuviera embarazada de una chica, lo cual en la lógica del sueño tenía mucho sentido, si no que la maternidad no me daba miedo. Cuando estoy despierta sé que es una experiencia que quiero vivir, aunque no ahora y aunque me aterra muchísimo. Quiero ser de esas personas que tienen miedo de hacer ciertas cosas, pero las hacen igual. Quiero tener pocos arrepentimientos. 

Llevé el sueño a terapia. Antes de contarlo, había hablado de que no quiero conformarme. No quiero conformarme en ninguna área de la vida, pero en esa ocasión me refería específicamente a las relaciones de pareja. No quiero conformarme como hicieron muchas de las mujeres de mi familia por miedo a la soledad, por presión social, por dependencia económica, por apego al deber ser y por otras razones. No quiero conformarme.

La intervención que hizo la psicóloga después de que hablé del no-conformarme y de que le conté el sueño fue que en el sueño yo me conformaba. Decidía tener unx hijx con una mujer para dejar de “renegar” en mis relaciones heterosexuales. Paaa. Esa no me la vi venir. Yo solo había analizado el sueño desde que la maternidad no me daba miedo. Pero justamente esa es la razón por la cual vamos a terapia: para desenmascararnos y desenterrar lo que no es tan evidente a simple vista.

Nota

La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn   

Mucho Saturno – Parte I

Una de mis primas tiene un local de ropa. En el verano, me dijo que tenía un regalo para mí. El regalo era esta remera astral: 

Por supuesto que el regalo me encantó. 

Durante este verano, yo estaba transitando un celibato autoimpuesto. Terminé una relación que no me hacía bien (pero de la cual me costaba salir) en octubre del 2018 y había decidido tomarme los meses más calurosos para estar sola. No quiero decir “para reencontrarme conmigo misma”, pero sí, para eso también. Así que esquivé toda propuesta de corte romántico que apareciera. 

Esos meses de soledad, por llamarlos de alguna manera, me hicieron bien. Realmente los necesitaba. Pude poner la energía en trabajar para ganar plata que me permitiera financiar proyectos que me interesan mucho. Y viajé y tuve poca vida social, pero de mucha calidad. Aunque no me arrepiento de haber tomado la decisión de “estar sola” un tiempo, también estaba triste. Era una tristeza funcional, que igual me permitía cumplir con mis obligaciones y disfrutar de vez en cuando. La tristeza estaba ahí, siempre latente, de base. Tenía varias fuentes, no solo el hecho de estar sola, pero esa situación pesaba mucho. 

***

El viernes 8 de marzo tenía el casamiento de un amigo. No quería ir. Mi plan ideal para ese día era ir a la marcha con las chicas, comer una pizza con ellas e irme a dormir. Hacía frío, tenía que ponerme ropa careta, ir a un lugar que quedaba lejos. Definitivamente no quería ir. Lo único que me motivaba era encontrarme con mis amigos y mis amigas de la facultad. 

Y el casamiento fue un fiasco. Fue horrible. Hasta el día de hoy no entiendo por qué fui. O sí, pero no viene al caso.

El casamiento, aunque fue horrible, expuso mucho más la tristeza por estar sola. No por la pareja recién casada, si no por otra amiga y su novio. Estaban felices y radiantes. Me di cuenta de que quería eso para mí. Extrañaba eso. Y existía. Yo ya sabía que existía. Lo había tenido, hasta que me destruyeron el corazón en un millón de pedazos. Quería eso de nuevo. Con otra persona. ¿Lo iba a volver a tener alguna vez? No sabía. Tenía miedo de que no volviera a pasar. 

***

El sábado también fue horrible. El cuerpo no me respondía. Me dolían los pies por haber usado tacos nuevos después de mucho tiempo sin hacerlo. También me dolía la cabeza porque había mezclado vino y cerveza. Aunque no había tomado mucho, la mezcla me destruyó. 

Ese día estuve adentro de mi casa sin ganas de salir ni de hacer nada. Afuera estaba horrible, así que tampoco me perdí de mucho. Decidí darme permiso para estar del orto. Y así transité todo el 9 de marzo. 

Me bañé después de cenar. Eso me ayudó a cambiar un poco la energía. Me empecé a sentir mejor. Otra cosa que me ayudó a sentirme mejor fue chatear por mensaje privado de Twitter con Charly. Charly es un amigo virtual con quien a veces compartimos ñoñadas académicas y también charlamos sobre nuestras vidas. (Ahora ya lo conozco en persona, pero en marzo todavía no nos habíamos visto). 

Los dos somos muy saturninos. Ambos somos de la generación de Saturno en Acuario (signo regido por Saturno). Además, yo tengo a Saturno en el Ascendente y él tiene el Sol en Capricornio. La charla virtual que tuvimos durante horas me sirvió para destrabar algunas cuestiones angustiantes que me estaban bloqueando mucho. Y también aparecieron temas profundamente saturninos que seguro voy a trabajar/reformular durante mi retorno. 

La próxima les compartiré un fragmento de lo más destacado de ese chat que tanto me ayudó.   

10 recomendaciones para atravesar el retorno de Saturno

1. Ocupate en separar qué es lo que vos querés y qué es lo que otres quieren para vos. Re-pensá quién sos. 

Si te estás aproximando a tu retorno de Saturno y te sentís muy bien respecto al lugar donde te estás dirigiendo y lo que estuviste haciendo, ¡bien ahí! Tu tarea ahora es dar un paso más y buscar subir de nivel, según lo que esto signifique para vos. Pero si sos una de esas personas que, de repente, se cuestiona cada una de las decisiones que tomó en su vida, entonces quizá sea un periodo introspectivo para analizar qué resulta auténtico para vos, y descartar roles que otros quisieron que vos interpretes y/o viejas aspiraciones tuyas que ya no resuenan con tu situación actual. 

2. Cuidá tu cuerpo. Date cuenta de que tu cuerpo es materia, necesita atención y tiene límites. 

Saturno rige el tiempo, los límites y las estructuras. Tu cuerpo es una estructura con límites naturales, y algunos de esos límites pueden empezar a manifestarse durante tu retorno de Saturno. Es un buen momento para revisar cómo cuidás tu cuerpo y mejorar rutinas de salud que no son sustentables en el largo plazo. Si tu cuerpo empieza a dar señales de alarma que indican que necesita “arreglos”, actuá con responsabilidad y hacete cargo de esos asuntos antes de que empeoren. Ahora también es el momento de solucionar problemas de salud que hace tiempo que te acompañan y de los que nunca te ocupaste. 

3. Pensá a largo plazo en todas las áreas de tu vida. 

Ahora es un buen momento para hacerte este tipo de preguntas: 

  • ¿Dónde me veo en 10 años?
  • ¿Cuál me gustaría que haya sido mi contribución en el mundo?
  • ¿Qué quiero realmente en mis relaciones, en mi carrera, en mi situación de vivienda, etc.? ¿Y qué tengo que hacer para alcanzar esos objetivos?
  • ¿Las estructuras actuales de mi vida son sólidas? Si no son sólidas, ¿cómo puedo re-estructurarlas?  

Es momento de mirar el panorama general de tu vida con más seriedad. A veces nos movemos tan rápido al intentar resolver las cuestiones del día a día que no nos preguntamos de forma deliberada hacia dónde estamos yendo. Ahora es el momento perfecto de mirar las estructuras más importantes de tu vida con sobriedad y realismo y de preguntarte qué querés a largo plazo. Si sentís que no sabés qué querés, no te desesperes: el retorno de Saturno es un proceso de 2 a 3 años, así que hacete estas preguntas periódicamente a medida que lo transitás. 

4. Aceptá las pérdidas y los finales. Y seguí adelante. 

Ya que Saturno rige los finales, el tiempo y los límites, podés experimentar finales en alguna área de tu vida durante el retorno, ya sea vinculados a relaciones, a tu situación laboral o a tu vivienda. Si se da un final, es importante que sepas que esto es normal durante el retorno de Saturno, aunque se sienta duro. Quizá necesites estar de luto por personas o partes de tu vida que habían sido importantes y que ya no te acompañarán al futuro. Transitá el duelo, pero no te quedes mirando hacia el pasado: los finales son relevantes, pero también son relevantes los nuevos comienzos. 

5. Pensá de forma realista en cómo mejorar tus circunstancias. Pequeños pasos ante todo. 

El realismo y la practicidad son la orden del día durante tu retorno de Saturno, así que trabajá en crear planes prácticos que te ayuden a dirigirte a tu próxima etapa. Saturno rige todo aquello que se desarrolla con el tiempo y a veces hace que parezca que lograr algo lleva más tiempo del que te gustaría. La buena noticia es que los pequeños pasos, mientras sean parte de un plan práctico a largo plazo, están en perfecta sintonía con la energía saturnina. Así que hacé lo que puedas y no te estreses si las cosas no se dan rápidamente.  

6. Ocupate, finalmente, de ese tema que no va a desaparecer por sí solo. 

¿Existe algún problema persistente en tu vida que aparece y desaparece periódicamente, pero que ahora parece haberse instalado? Es el momento de enfrentarlo de lleno y de encontrar formas de lidiar con él. Tu Saturno natal y los aspectos que hace en tu carta describen algunas de las cuestiones en las que tendrás que trabajar a lo largo de tu vida [de esto me voy a ocupar en futuros textos]. Lo positivo es que el esfuerzo que inviertas durante tu retorno de Saturno para encontrar nuevas soluciones y enfoques más saludables a estos problemas es que estas soluciones y enfoques se quedarán en tu vida a largo plazo. 

7. Mantené el foco en vos, no en compararte con otres. 

Solamente comparate con otres si hacerlo te motiva a esforzarte más para lograr algo que te importa mucho. Pero también date cuenta que todas las vidas son diferentes y que quizá lo que admirás en otra persona no tiene nada que ver con lo que vos tendrías que hacer con tu existencia. Todas las cartas natales son diferentes y, por lo tanto, todes tenemos que atravesar distintas lecciones, cuestionamientos y tenemos áreas en nuestra vida que son más fáciles y otras, más difíciles. Muchas personas utilizan, de forma irreflexiva, los éxitos laborales como parámetro para medir cómo les está yendo en la vida, pero quizá tu trabajo no sea el tema más importante durante tu retorno de Saturno. 

8. Si pasa algo difícil, acordate que la vida sigue. Este no es el final. 

Si experimentás una situación que se siente terrible, resistí y esperá pacientemente. A veces, las personas atraviesan situaciones muy difíciles durante el retorno y no saben cómo harán para salir de ahí. Si este es tu caso, seguí resistiendo y atravesá la situación de a poco, un día a la vez. Recordá que la existencia suele volverse (un poco) más fácil después del retorno de Saturno, incluso si ahora todo parece sombrío y oscuro. Y también recordá que en este momento no podés ver el siguiente capítulo de tu vida, pero va a haber otro capítulo. Durante el retorno, muchas personas experimentan depresión. Si es tu caso, no tengas miedo de pedir ayuda. 

9. Esforzate, pero recordá que no todo depende de vos. 

Es un buen momento para adoptar el principio espiritual que sostiene que hagas el trabajo y después sueltes las expectativas sobre el resultado. Es un poco paradójico: Saturno nos pide que nos hagamos responsables y nos enseña que tenemos que esforzarnos para alcanzar lo que deseamos, pero Saturno también rige los límites. Existen límites sobre aquello que podemos controlar de forma individual porque vivimos en un mundo más grande y participamos de corrientes macrocósmicas. Además, la astrología nos muestra que hay cuestiones que son diferentes para cada persona. Entonces, esforzate por alcanzar tus metas, pero recordá que hay otros factores en juego, y abrite a descubrir las pistas que indican lo que la vida quiere para vos, así como también lo que vos querés de la vida. 

10. No te estreses si no resolviste TODO para cuando termine el retorno. 

La vida es un proceso y el retorno de Saturno es solo una parte de este proceso. Por lo general, el retorno de Saturno es un proceso de reestructuración que puede ser caótico: todas las partes de tu vida no necesariamente van a quedar ordenadas al final del retorno. Puede suceder que la parte más importante de tu retorno sea el comienzo de algo tan nuevo que ni siquiera podés reconocer su importancia cuando lo estás viviendo y te vas a dar cuenta de que ese fue el tema de tu retorno cuando el retorno ya haya terminado. Durante este tránsito, celebrá los cambios positivos que hayas hecho, los desafíos que hayas superado y el trabajo constructivo que hayas completado. Al hacerlo, vas a llegar a tu vida pos retorno de Saturno con algo más de madurez y sabiduría. 

Notas 

Traducción libre de un texto tomado de Saturn Return Stories 

La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn

Agenda para el primer año del retorno de Saturno

Ayer iba caminando por la calle y en una librería vi que ya había agendas para el 2020. Así que entré. Empecé a mirarlas a todas y esta es la que más me llamó la atención. Tiene poco espacio para escribir cada día, pero eso ya no me importa como me importaba antes. Hoy en día uso la agenda para anotar los tránsitos astrológicos más relevantes y los compromisos que tienen un día y horario establecidos. Para todo lo demás, escribo en mi diario. Me gusta complementar la agenda con el diario. Necesito de los dos soportes. 

La frase “creá tu destino” me parece muy apropiada para explicar algunas de las temáticas del retorno de Saturno. Por eso creo que esta agenda es ideal para el primer año de mi retorno. Estas son algunas de las fechas importantes que tengo que registrar ahí: 

  • 12 de enero: Saturno y Plutón en conjunción en el grado 22 de Capricornio
  • 22 de marzo: ¡Saturno llega a Acuario! Empieza el retorno
  • 5 de abril al 30 de junio: Júpiter y Plutón en conjunción en el grado 24 de Capricornio (primera vez)
  • 11 de mayo: Saturno empieza a retrogradar en Acuario
  • 18 de junio al 25 de junio: Mercurio y Venus retrógrados al mismo tiempo. Todes del orto
  • 1 de julio: Saturno retrógrado llega a Capricornio
  • 29 de septiembre: Saturno directo en Capricornio
  • 13 de octubre al 3 de noviembre: Mercurio y Marte retrógrados al mismo tiempo. Todes del orto y encima con mucha rabia 
  • 12 de noviembre: Júpiter y Plutón en conjunción en el grado 24 de Capricornio (segunda vez) 
  • 17 de diciembre: Saturno re-ingresa a Acuario. Aquí viene lo no tan bueno, jóvenes
  • 21 de diciembre: Júpiter y Saturno en conjunción en el grado 0 de Acuario 

Ya que estamos, también les dejo las fechas de los eclipses de la próxima temporada: 

  • 26 de diciembre del 2019: Eclipse de Sol en el grado 4 de Capricornio
  • 10 de enero: Eclipse de Luna (prenumbral) en el grado 20 de Cáncer
  • 5 de junio: Eclipse de Luna (prenumbral) en el grado 15 de Sagitario 
  • 21 de junio: Eclipse de Sol (anular) en el grado 0 de Cáncer
  • 5 de julio: Eclipse de Luna (prenumbral) en el grado 13 de Capricornio
  • 30 de noviembre: Eclipse de Luna (prenumbral) en el grado 8 de Géminis
  • 14 de diciembre: Eclipse de Sol (total) en el grado 23 de Sagitario 

En futuras publicaciones iré sumando otras fechas importantes a tener en cuenta el año próximo. 

Hace unos meses, empecé a escribir una nota en Google Keep con posibles manifestaciones de mi retorno o con ideas que quiero concretar. Todo es muy preliminar. Probablemente mi vida cambie mucho de acá a allá. Además, la lista es muy ecléctica y experimental. Algunas de las cosas que escribí son: 

  • Adoptar un gatito
  • Leer el libro de Aliza Einhorn sobre el retorno
  • Estudiar astrología, definitivamente
  • Teñirme el pelo de rosa? Tengo a Saturno en la Casa 1 en el sistema de signos enteros y tiene que ver con mi apariencia
  • Intensificar yoga o meditación por tener a Capricornio en la 12
  • Cambiar de psicóloga
  • Sumarme a la Association of Young Astrologers?
  • Hacer el Camino de Santiago
  • Empezar a hacer aportes jubilatorios?
  • Ir a Londres a cursar en la Faculty of Astrological Studies
  • Abrir registros akáshicos
  • Hacer un curso de cocina vegana
  • Sumarme a un grupo de agricultura urbana
  • Usar aritos de Saturno
  • Voluntariado en la Biblioteca Argentina
  • No irme a dormir sin antes haber lavado los platos
  • Invertir en algo cada mes que me permita entender o transitar mejor el retorno (libros, cursos, webinars, terapias alternativas)
  • Dejar de tomar las pastillas anticonceptivas 

Ecléctica es el adjetivo que resume bien esta lista. Algunos de mis intereses son bien concretos y fáciles de realizar, mientras que otros requieren mucha plata o esfuerzo. Ya veré qué sucede y cómo me voy sintiendo el próximo año y los dos años sucesivos.  

Vuelvo a pensar en la frase “creá tu destino” y en su vínculo con el retorno de Saturno. En mi caso, la relaciono con estudiar astrología. No estoy satisfecha con mi trabajo actual. Quiero hacer algo que me guste y que no sea (tan) efímero. Y la astrología me fascina. Todos los días leo al respecto, veo las cartas de mis amigues, escribo sobre astrología. 

A veces me siento una boluda y pienso que sería “más útil” que me gustara, no sé, la química, y que estuviera trabajando en un laboratorio. Pero me gusta esto. Me hace bien. Lo disfruto. Creo que también puedo ayudar a otras personas con este saber. ¿Y por qué no ser fiel a mí misma? ¿Por qué querer ser algo que no soy? 

El tema con “creá tu destino” es que lleva tiempo. No se crea de un día para el otro. Mi plan es empezar la carrera de astrología en octubre de este año. Dura tres años, así que, si todo sale bien, la terminaría junto con el final de mi retorno. Durante el retorno seguiría manteniendo mi trabajo más corporativo para poder financiar la carrera, que representa una inversión muy grande. 

Ese es otro mambo que tengo: ¿y si la astrología no es mi propósito o mi vocación? ¿Y si en realidad hay algo en lo que soy realmente buena y todavía no lo descubrí? ¿Y si invierto un montón de plata durante mi retorno en algo que después no voy a usar y va a volver a aparecer la frustración vinculada al trabajo? A veces no sé si estas dudas son genuinas o si son miedos que tengo para autoboicotearme. Sé que tengo que mandarme y ya. Si empiezo la carrera y resulta que la astrología no es para mí o yo no soy para ella, y aparece otra cosa que me vuela la peluca, entonces tendré muchas historias interesantes para contar de mi retorno. Pero tengo que mandarme. Si no, no voy a crear mi destino. 

Hoy elijo creer que la astrología sí es lo mío. Porque me encanta. Porque la disfruto un montón. Por algo compré este dominio y estoy escribiendo acá con tanta pasión y entusiasmo. Y por algo vos me estás leyendo.  

[La imagen de Saturno la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn]

Ejemplos del retorno de Saturno a través de las casas – Futuro

El siguiente destino de este viaje es hacia el futuro. Hoy quiero tomar dos cartas de la generación de Saturno en Acuario, cartas de personas que aún no transitaron su primer retorno. 

La generación de Saturno en Acuario comenzará su primer retorno el día 22 de marzo del 2020 y lo terminará el 7 de marzo del 2023

Tendremos un pequeño “respiro” desde el 1° de julio del 2020 hasta el 17 de diciembre del 2020 cuando Saturno retrograde hacia Capricornio. 

[Me acabo de dar cuenta de que no analicé la retrogradación de Saturno hacia el signo anterior cuando me ocupé de la generación de Saturno en Sagitario y de la generación de Saturno en Capricornio. Me gustaría saber si durante esos meses en los que Saturno se va del signo natal el retorno se hace más fácil. Lo tendré en cuenta para futuros textos.]

Ahora, los ejemplos. 

Carta 1 

Esta persona nació de día. Según la astrología tradicional, esto significa que el retorno será más “fácil”.

El Saturno natal está en la Casa III. Los temas de esta casa son los hermanos y las hermanas, la educación, los viajes, la familia más allá de la familia nuclear. Algunas manifestaciones del retorno pueden implicar lidiar con cuestiones familiares profundas, realizar viajes cortos y volver a estudiar.

El signo Capricornio está en la Casa II. Los temas de esta casa son las finanzas, las posesiones, la plata, los recursos. Es probable que el sustento económico sea uno de los temas principales del retorno. Ella puede querer ganar más plata y volverse financieramente independiente.  

Esta persona tiene un hermano y una hermana. Quizá el vínculo con sus hermanes sea un tema destacado del retorno. A lo mejor cambia la dinámica existente por la llegada de la adultez (el fin del retorno es cuando ya sos adulte oficialmente). El amor por los viajes y el estudio no son ajenos a esta persona, así que es probable que durante su retorno vuelva a la facultad para realizar una licenciatura o que haga cursos de especialización (lo veo más por este lado, ya que está activa la Casa III y no la Casa IX). Seguramente también concrete algún viaje importante, tal vez propiciado por esas crisis de identidad tan comunes durante el retorno. 

Creo que durante el retorno le va a ir mejor en lo laboral y, como consecuencia, va a ganar más plata, tema ineludible de la Casa II. Con esta plata, va a poder irse a vivir sola y va a tener que administrar sus finanzas de una forma mucho más cuidadosa. Ella me contó que ya está ahorrando y comprando cosas para su futura casa, así que durante el retorno se consolidará el deseo de independencia (también financiera). 

Esta persona nació con Saturno retrógrado. Tengo que estudiar urgentemente qué significa esto para poder analizar el retorno de un modo más exhaustivo. 

Su retorno se perfeccionará dos veces: 

  • Primera vez: desde el 28 de abril de 2021 al 17 de junio de 2021. Este retorno exacto es muy extenso porque justo Saturno empieza a retrogradar. Así que pasará desde el 28 de abril al 22 de mayo de forma directa y desde el 23 de mayo al 18 de junio de forma retrógrada. De todos modos, ¡son casi dos meses de retorno exacto! Nunca vi esto. Ya me pondré a estudiar por qué Saturno se mueve tan lento en este momento. Hay algo que siento que no cierra, pero aún no sé qué es. 
  • Segunda vez: desde el 10 de enero del 2022 al 19 de enero del 2022 (Saturno directo). 

El hecho de que su retorno se perfeccione dos veces me hace pensar en ciertas cuestiones que quiero estudiar y sobre las que quiero escribir en este sitio. Algunas de ellas son: 

  • ¿Cómo impacta la retrogradación de Saturno durante el retorno?
  • ¿Qué significado tiene para una persona que el retorno se perfeccione más de una vez mientras que para otras solo se perfecciona una?
  • ¿Qué significa nacer con Saturno retrógrado?
  • ¿Cómo impacta la retrogradación de Saturno durante el retorno si la persona nació con Saturno retrógrado?
  • ¿Qué se recomienda hacer los días del retorno exacto?

Poco a poco iré estudiando y respondiendo estas inquietudes.

Carta 2 

Esta persona nació de noche. Según la astrología tradicional, esto significa que el retorno será más “difícil”.

El Saturno natal está en la Casa V. Los temas de esta casa son los niños y niñas, el sexo, la procreación y las actividades creativas. Las personas que se dedican a la astrología más psicológica consideran que esta es la casa del disfrute, de todo lo que te gusta, lo que te hace latir fuerte el corazón y te da placer. Es una casa feliz. 

El “problema” de tener a Saturno en la Casa V, como dice el astrólogo Patrick Watson, es que le quita un poco de diversión a esa casa. Todos esos temas libidinales tienen un aura un poco más seria por la presencia de Saturno. Durante el retorno, se puede experimentar un embarazo o, en cambio, elegir el celibato para re-pensar cuestiones vinculadas a la sexualidad. Para quienes tienen hijes, puede implicar un aumento en las responsabilidades, la pérdida de los hijes o perder la custodia. Para las personas que se dedican a cuestiones artísticas o quieren hacerlo, puede significar mayor reconocimiento en su área de desempeño o dar el salto de un trabajo corporativo a emprendimientos más creativos.

El signo Capricornio está en la Casa IV. Los temas de esta casa son (valga la redundancia) la casa, la situación de vivienda, el vínculo con el padre y la madre. Algunas manifestaciones del retorno pueden ser mudarse de casa, comprar la primera casa, tener más responsabilidades en lo familiar y también la muerte de la madre o el padre de la persona que está transitando el retorno.

En el año 2019, esta persona dejó su trabajo corporativo para irse de viaje por Latinoamérica sin rumbo fijo. Pudo conectar más con lo que realmente la hace feliz (Casa V). Creo que el principio de su retorno en el 2020 la va a encontrar viajando, disfrutando, experimentando nuevas cosas. Cuando me contó que se iba de viaje, le pregunté qué quería conocer. Ella me contestó: “A mí misma” y me parece que eso es exactamente lo que va a hacer durante el retorno. 

Al encontrarse, quizá descubra qué es lo que quiere hacer en términos más creativos, reflexione sobre cómo desea vivir su sexualidad de ahora en más y empiece a pensar en la maternidad. No significa que vaya a quedar embarazada sí o sí, pero puede hacerse más presente el tema de querer tener (o no) descendencia. 

El retorno también estará fuertemente marcado por cuestiones familiares, debido a que su Casa IV (padre y madre) alberga al signo Capricornio. Esta persona hará una parte de su viaje con su madre y seguramente habrá una reconexión. También me parece que cuando decida dejar de viajar tendrá que pensar dónde quiere vivir, dónde quiere echar raíces, y las cuestiones de vivienda y mudanza también son temas vinculados a la Casa IV. En su retorno encontrará una nueva casa, tanto en lo metafórico (Casa V) como en lo literal (Casa IV). 

Esta persona también tiene a Saturno en el grado 13 de Acuario, igual que la otra carta que usé de ejemplo en este texto. Es decir que ambas personas tienen el mismo retorno exacto de Saturno. La diferencia es que la persona de la primera carta nació con Saturno retrógrado y la persona de esta segunda carta nació con Saturno directo. ¡Hay tantas cosas por estudiar y saber! 

Hasta la próxima. 

[La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn]

Consejos para transitar el retorno de Saturno

  • Organizá bien tu tiempo, incluso los momentos de ocio para disfrutarlos más aún. 
  • Conseguí una agenda o algún tipo de herramienta que te permita llevar un registro de tus responsabilidades, horarios y compromisos. Y cumplilos. 
  • Valorá y honrá tu tiempo. Invertilo sabiamente y con consciencia. 
  • Cobrá lo que tenés que cobrar por tu trabajo. Si trabajás en relación de dependencia, considerá pedir un aumento. 
  • Desafiate a aprender algo nuevo cada día, por más chiquito que sea. 
  • No te dejes pisotear. 
  • Tené sentido del humor. 
  • No te dejes dominar por la culpa, el miedo o la vergüenza. 
  • ¡Andá al(a) dentista!
  • Pagá tus cuentas a tiempo. 
  • Organizá tu mundo material (plata, casa, cuerpo) del mejor modo posible
  • Ponele más disciplina a tu vida. 
  • Decí más “no” a todo lo que te hace mal. 
  • No tengas ni demasiadas reglas ni muy pocas reglas. 
  • Establecé límites. 
  • Recordá que los límites crean libertad. 
  • Aprendé a expresar esos límites verbalmente. No toda la gente practica la telepatía. 
  • Abandoná el resentimiento. Perdoná. Solo se vive una vez. 
  • Mantené la humildad y usá todo el tiempo disponible para cultivar tu sabiduría. 

Notas 

Traducción libre de un artículo que leí en The Saturn Sisters

La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn