Consejos para llegar *bien* al retorno de Saturno

La astróloga Amy Tripp elaboró la siguiente pregunta en su cuenta de Twitter:

En español, esta es la pregunta que hizo: “Si estás en tus 30, ¿qué consejo le darías a tu yo que está en sus 20?”. 

El tuit obtuvo muchas respuestas interesantes. Decidí traducir algunas de ellas porque me parece que son consejos útiles para quienes todavía no atravesaron su retorno de Saturno y quisieran llegar (más o menos) *bien* a ese tránsito. 

Así que aquí van las recomendaciones: 

+No te estreses por envejecer y disfrutá tu juventud, porque aunque no lo sientas así, sos muy joven. Además, no te desanimes si no encontraste tu pasión/propósito porque te va a encontrar a vos. (@starheal)

+Enfocate en tu carrera y sé financieramente independiente. Ahorrá para tu futuro así tenés plata para alcanzar lo que quieras lograr. Entendete y entendé a tus demonios. No te conformes con una pareja mediocre. Podés tener todo lo que querés, pero tenés que dedicar tiempo y esfuerzo para alcanzarlo. (@clueless_lulu)

+Sé vos sin culpa, poné límites y tené cuidado con las amistades falsas, estancadas y poco productivas. Viajá más. No dudes en empezar terapia o indagar en prácticas espirituales. (@rephil9)

+Andá a terapia, no aceptes ese ascenso en el trabajo, confiá en tu intuición, mudate a Nueva York, buscá un segundo trabajo, trabajá menos, viajá más, tomá más agua, tomá vitaminas, hacé yoga, llamá a tus abueles, no te conformes, mantenete firme, sé la persona que guía tu vida, ¡maldita sea! (@kyndramichelle)

+Enfocate en vos. Encontrá unx buenx analista, no abandonés, aprendé a meditar y a cambiar tu mentalidad. Después de los 30 la vida se pone mejor. (@jenniek87)

+Le recomendaría a mi yo de veintipico que aprenda astrología MUUUUCHO antes del primer retorno de Saturno para que pueda tener un adelanto sobre qué esperar de la vida en términos energéticos y cómo manejarse durante ese periodo. Además, ponerse objetivos es lindo, pero permitite la libertad de cambiar de opinión cuando algo no funciona. Y no te juzgés tan duramente. Mantenete abiertx a diferentes experiencias. (@SamFlowers)

+Bajá la velocidad. Ahorrá plata, aunque sea el 1 % de lo ganás. No te apures a casarte. No busques acumular bienes materiales para aparentar porque vas a terminar con muchas deudas. Ocupate de tu cuerpo. Elegí tus batallas. No le tengas miedo al cambio. (@you1111ever)

+Tu prioridad número uno debe ser tu carrera. Tené citas y divertite. Si algo no funciona, ¡soltalo! Hay muchas opciones, ya sea en lo laboral, las amistades, las relaciones. (@FantasiaEvans1)

+aprendé a meditar – usá meditaciones guiadas para empezar. 

aceptá que tu alimento es tu medicina. 

aceptá la ayuda de los demás y sé amable. 

pasá más tiempo en soledad.

sé exigente.

soñá en grande.

honrá tu existencia.

no te apegues tanto.

soltar es necesario.

(@NirEarthObjects)

+Toda experiencia es un aprendizaje. Empezá a trabajar en tus demonios interiores. ¡ESCUCHÁ! Este es el momento perfecto para trabajar en vos para ser tu mejor versión porque te vas a gustar mucho más en tus 30 y vas a querer que tu intelecto y tu alma coincidan con tu aspecto físico. (@ntyrprntsstnr)

+No te conformes. Una vez que veas las señales de alarma, rajá. No creas en el potencial o en las palabras. Observá las acciones. Tomá decisiones para vos y hacelo desde el corazón. Confiá en tu intuición y no en otro ser humano. Trabajá duro, ocupate de vos, sé amable y sé livianx. Meditá. Respirá. (@Miss_vava_voom)

+Seguí tus sueños. (@iamamandarenee)

+Dejá a ese paki y enfocate en vos. (@DXXVII)

+Andá a unx buenx analista regularmente por al menos 3-5 años. (@astro_puppy)

+No te tomes las cosas tan en serio porque no sos tan grande como creés, recién estás en los primeros estadios de la vida. (@BeStillMyHeart)

+No seas duro/a con vos mismo. La vida es corta y las personas no se dan cuenta de las cosas que vos notás sobre vos mismo/a. El amor propio requiere paciencia y gentileza. Todo pasa por una razón, así que fluí. (@crazyraez)

+Viví en otra ciudad. Tu hogar siempre va a estar ahí. (@BgRs)

+Hacé más cosas por tu carrera. No tenés que obtener un título más avanzado, pero asegurate de seguir aprendiendo. (@Auntee_Pearl)

+No ignores las señales de alarma, ni siquiera pruebes estar en una relación llena de señales de alarma.  (@imissmyselfsm)

+Exponete más. Sentir incomodidad cuando probás algo nuevo es normal. Tomate en serio el estudio. Si arrancás tu proyecto ahora, después vas a tener una plataforma desde la cual despegar. (@Cheeto_pin)

+¡No te estreses! La vida mejora con cada año que pasa. (@kimb0418)

+Preparate para tener que pagar por muchas de las elecciones que hiciste en tus 20, ¡pero no te desesperes! Seguí avanzando un paso a la vez. Seguí trabajando, amando, viviendo, riendo y ocupándote de vos. Podés salir del túnel e ir hacia la luz. (@LoveLynnGee)

+USÁ PROTECTOR SOLAR, TODOS LOS DÍAS. (@KellyReed01)

+Volvé a estudiar. No te compres un departamento todavía. (@scottgr60613)

+Me tomé un año sabático es mis 20 y viajé por Asia. No debería haber vuelto. Ese es mi consejo. Tomate mucho tiempo libre para viajar. (@Victoriastro)

+Sé amable con vos misma/o. No te estanques en situaciones con cierta gente debido a la inversión que hiciste, ya sea en tiempo o en plata. La libertad y la paz mental son más valiosas. Respirá. (@pippi_esfumarse)

+Dejá de ofrecer respuestas a preguntas que nadie hizo. (@whitneydeeee)

+¡¡¡Empezá ahora!!! (@germzthegreat)

+Está bien soltar a la gente. No todo el mundo se va a quedar en tu vida para siempre. (@Nih1listMarmot)

+Observate con detenimiento y hacete responsable por la forma en la cual contribuís a construir tu realidad. Vos tenés el poder de crear magia o caos. (@faeriestarshine)

+Acabo de cumplir 31. El consejo que daría es que salgas de tu zona de confort y te comprometas más con tus hobbies. También diría que primero te enfoques en dominar las habilidades que quieras aprender y sean más complejas. (@Love_Bandaid)

+Aprendé a dormir bien. Humectate. Hacé más cosas que te gusten y menos cosas que los demás quieren que hagas. Elongá con regularidad. Tomá mucha agua. (@halvves)

+No tenés que convencer a nadie de tu valor. No caigas en el “vos NO me merecés”. No hay que forzar lo que no tenía que suceder. (@hasta_mientras)

+Obtené vitamina D todos los días, pasá tiempo al aire libre, hacé ejercicio aunque no tengas ganas, tomá probióticos, tené mentalidad abierta y alimentá las cualidades de tu niñe interior, no persigas a nadie, INVERTÍ, ahorrá para lanzar tu propio negocio, reite más. (@jesuisvalerie_)

+No gastes tu plata en ropa de mala calidad. (@itsmeerikat)

+Cortá con él. (@ED9ARALLANHOE)

+Pensá en lo que vos querés, no en lo que la gente que te rodea está haciendo. (@shesjustang)

+Todo lo que hagas ahora va a afectar tu futuro. (@twinrambull7)

+El autocontrol es necesario. (@Namigleaton)

+1. Ahorrá para las épocas de vacas flacas.

2. No te endeudes.

3. Dormir es importante.

4. No compartas tu energía con alguien temporario.

5. No abandones y no compares tu vida con la de los demás, porque algunas cosas llevan tiempo, ¡y se valoran mucho más cuando FINALMENTE las alcanzás! (@nnnightknight)

+Dejá de escuchar lo que los demás te dicen sobre lo que tendrías que hacer con tu vida. Ahorrá y viajá lo más posible. (@AParadigmOracle)

+Poné límites. (@AstroMaji)

+¡¡Salí!! ¡¡Con mucha gente!! ¡Y divertite! (@tootie10081)

+No te endeudes. (@kel_weave)

+Confiá en el proceso. Todo termina saliendo bastante bien. (@Secure_Boarder)

+Menos pensamiento, más acción. Comé más verduras. Y todo está bien, bb. (@latresselife)

+Sos más flaca/o de lo que pensás.

No finjas para que los demás se sientan bien. (Ni orgasmos ni entusiasmo)

Tenés mucho por aprender. 

La gente se equivoca.

Te merecés amor. (@Kate_Barron)

+Dejá de esperar que alguien te dé permiso para seguir tus sueños y confiá en tus habilidades. (@SOFA_KING_BRI

¿Se te ocurre alguna otra recomendación? ¡Escribila en los comentarios! 

Quiero días así en mi retorno de Saturno

Mi grupo de amigas que conocí gracias a Filosofía me regaló el libro Bruja moderna, de Dalia F. Walker, para mi cumpleaños del año 2018. Se los había pedido y me encantó que lo hayan conseguido para mí. Sin embargo, por alguna extraña razón, no le di mucha atención cuando apenas me lo regalaron. Leí algunas páginas y después lo dejé olvidado por ahí. Los mambos del verano 2019 pueden haber contribuido a mi alienación respecto a un objeto que había deseado mucho antes de tenerlo en mis manos. 

Después de la sesión con Eve, en abril del 2019, mi vida cambió. Me sentía más tranquila y más conectada con mi deseo. Había aceptado más mi intensidad y había empezado a salir con alguien que me gustaba mucho. La energía estancada se había empezado a transmutar de formas hermosas y sorpresivas. Ya no era la misma que había pedido el turno en marzo. 

A fines de mayo, me enteré por Twitter (¿dónde más, sino?) que Dalia iba a estar en la feria del libro de Rosario en junio. Iba a presentar Bruja moderna y también a dar un taller de tarot. Me anoté en el taller, invité a mi amiga Meli a la presentación y decidí que era el momento de terminar de leer el libro, así que eso hice. 

Completamente fascinada con la hermosa obra que es Bruja moderna, llegué a esta parte:  

Ahí me di cuenta de que la energía no se empieza a mover en la sesión o después de la sesión, si no que se empieza a mover cuando decidís ver a unx terapeuta. En mi caso, creo que se empezó a mover cuando saqué el turno con Eve, porque ese mes que transcurrió desde el momento en el cual concerté la cita y la cita en sí tuvo mucha actividad y cambio. 

En Instagram, vi que el viernes 7 de junio Dalia iba a estar firmando ejemplares de Bruja moderna en ARDE Libros, una bella librería de la ciudad. Tenía que ir. Quería ir. La invité a Meli y, como compañera incondicional de estas aventuras curiosas, ella también accedió. 

El viernes 7 de junio a la tarde fuimos a ARDE. Nos pusimos en la fila y, de a poco, el espacio que está alrededor de la librería se fue llenando de gente. Entre las personas que estaban ahí pude identificar a Eve. Me emocionó verla. La saludé con la mano, a la distancia, y ella me devolvió el saludo. En ese momento, me dio vergüenza ir a hablarle. Tenía ganas de agradecerle y de comentarle el fragmento de Bruja moderna que afirma que los cambios se empiezan a dar cuando decidimos tener una sesión para sanar. Yo había sentido que había sido así y quería decírselo. Pero no me animé. Así que gracias, Eve.  

Cuando me tocó pasar a mí, Dalia me preguntó si había leído el libro y si me había gustado. Respondí que sí a ambas preguntas. Sobre la mesa, había cartas de tarot chiquitas, desparramadas, boca abajo. 

-Elegí una-me dijo. 

Saqué “El mago”. En el mazo de Rider-Waite, esta es la carta que saqué: 

Dalia agarró mi ejemplar de Bruja moderna y escribió la siguiente dedicatoria:

Me fui de ahí feliz y plena. Sentí que estaba donde tenía que estar. En ese momento no sabía casi nada de tarot, pero me pareció que “El mago” era la carta más apropiada para describir mi situación actual. Así que quise comprarme mi propio mazo. Y Meli me acompañó a hacerlo. 

Subí una historia a Instagram con mi más reciente adquisición. Varias personas la contestaron. Entre ellas, mis tres mejores amigas de la secundaria. Justo esa noche nos juntábamos a comer y decidí llevar el mazo. Hicimos una tirada de 8 cartas para “hallar el fin”, sugerida por el librito blanco que venía con la baraja. Fue medio un desastre porque yo no sabía casi nada y no podía interpretar bien los simbolismos de cada carta. Sin embargo, en retrospectiva, pienso que a cada una le salió lo que le tenía que salir.   

Y por eso escribí este texto: 

“Ayer me compré mi primer mazo de tarot. Subí una historia acá al respecto y las tres primeras personas que la contestaron fueron @argiraudo@luisifinos y @josec2. A la noche iba a cenar con ellas, así que llevé el mazo. Nos guiamos por un librito que venía con las cartas e hicimos una tirada para “hallar el fin”. Había que develar ocho cartas y cada una se refería a una situación de la vida. La segunda carta representaba “habilidades y puntos fuertes”. Ahí fue cuando salió la II: La sacerdotisa (o papisa). “Estudio, severidad de juicio, sabiduría, intuición. Ciencias ocultas”, afirma la descripción de esa carta en el manual del mazo. En “Bruja moderna”, @ladalia afirma que se puede vincular esta carta con “la paciencia y el respeto hacia la energía cíclica” y con las preguntas “¿qué debo esperar y respetar? ¿En qué fase del proceso estoy?”. Las otras cartas que aparecieron en la tirada significaban hastío, aburrimiento, malestar. Todo resonó mucho con mi situación actual. Pero tengo que tener paciencia. Los cambios no se van a dar ya. Estoy en una parte muuuuy inicial del proceso de ir hacia ser un poco más sacerdotisa. Primero me tengo que formar. Tengo que estudiar. Tengo que dejar macerar algunas cuestiones. Lo que quiero ya va a llegar. Este momento no será eterno. 🙏 “.

Llegué a mi casa esa noche y me puse a ver las historias de Instagram de ARDE y de Dalia. En las historias de ARDE había una video en cámara rápida donde se veía cómo las personas circulaban por la mesa donde estaba Dalia y cómo ella firmaba los libros. Ahí noté que Eve pasó más tiempo que el resto y que después de que ella pasó hubo como una pausa hasta que se retomó la firma de libros. Eso me llamó la atención.

El 8 de junio fue uno de los mejores días de mi vida. Y no exagero. Quiero tener muchos días y, sobre todo, durante mi retorno de Saturno, para transitarlo de un modo constructivo. Voy a anotar acá las distintas experiencias que transité y las emociones que sentí para intentar recrearlo en el futuro: 

-Fue un día de sol, fresco y sin humedad. Claro que no puedo manejar el clima, pero sol sin humedad siempre es la gloria. 

-No tomé alcohol la noche anterior. El alcohol es lo peor. Disminuye mis poderes psíquicos y me hace estar en una nebulosa horrible. Mejor evitarlo. 

-Dormí bien, pero solo 6 horas. Creo que entre 6 y 7 horas es lo ideal para mí. Y una siestita o meditación después de almorzar para cortar el día. 

-A la mañana, tomé mates con facturas y tuve charlas interesantes sobre la vida en general y astrología en particular. Me encantan los mates, las facturas, la gente querida, hablar y la astrología. 

-Jugué con una perrita y un gatito. ¡Júpiter bendiga a las mascotas!

-Escribí para este blog y fluí. 

-Después de almorzar, fui a una plaza a tomar mates con Meli. Aire libre y buenas charlas, combinación mágica.

-Fuimos juntas a la feria del libro. Ya sé que la feria del libro no está todos los días, pero lo que más me gusta de este evento son las charlas de escritores y escritoras y la estimulación mental que eso me brinda. 

-Escuchamos una exposición de Dahiana Belfiori sobre literatura y erotismo. Me emocioné. En ese momento de mi vida me sentía muy erotizada, muy conectada con el placer. Sentí que estaba donde tenía que estar.   

-Después de esa charla, Meli y yo salimos afuera, a la explanada del Centro Cultural Fontanarrosa, y tomamos un café al aire libre mientras escuchábamos una banda de jazz. También charlamos con otra amiga, Glòria, que está pasando su retorno en este momento. 

-A las 20 fue la presentación de Bruja moderna. El escritor Juan Sklar, amigo de Dalia, la entrevistó. No fue una entrevista convencional, si no direccionada a través del tarot. Hacían pasar a gente del público a que eligiera una carta de entre varias cartas grandes que había sobre la mesa. Eran todos arcanos mayores. Juan armaba la pregunta según la carta que saliera. La primera carta que salió fue “La sacerdotisa”, la misma carta que me había salido a mí la noche del viernes respecto a mis dones. ¡Cómo amo el tarot, por favor! 

Dalia contó que ella trabajaba en producción de cine hasta que se sintió atraída por los *mundos esotéricos* y empezó a investigar sobre cristales, velas, tarot, astrología y demás. Después abrió Fe, su propia tienda. No dijo a qué edad lo hizo, pero me atrevería a decir que algunas de estas cuestiones se cristalizaron durante su retorno de Saturno. 

Dalia también contó que el día anterior, en ARDE, había tenido una experiencia rara con una chica que es médium. Se había largado a llorar y hoy (o sea, el sábado 8) había tenido una sesión entera con ella. Ahí me di cuenta de que se refería a Eve. Ahí entendí por qué en las historias de Instagram de la librería se veía que Eve pasaba más tiempo con Dalia que el resto de la gente. Dalia no recordaba el nombre de Eve y yo lo dije en voz alta y también dije que su centro holístico se llama Hijas de la luna. Quiero que todo el mundo la conozca y que tenga la experiencia de tener una sesión con ella. 

Por supuesto que salí de la feria con la certeza de que estaba donde tenía que estar. Esa sensación fue la que me hizo considerar este día como uno de los mejores de mi vida. Decidí hacer una abstracción de las cosas que me pasaron o que hice para intentar recrearlas durante mi retorno de Saturno (y antes y después también). Esta es la lista de los ingredientes que tiene que tener mi día ideal: 

  • Aire libre
  • Estimulación mental
  • Mates
  • Carbohidratos
  • Más mates
  • Charlas
  • Escritura
  • Caminata 
  • Jugar con perrites y/o gatites
  • Sexo

“Estimulación mental” puede reunir muchas cosas. Para este fin de semana de junio se refería específicamente a la feria del libro, pero puede ser leer, mirar una película o (casi) cualquier experiencia que me haga aprender y pensar. Ese día no cogí (al día siguiente sí), pero igual lo agrego a esta lista porque fue lo único que le faltó a esta jornada perfecta. 

La importancia del retorno de Saturno según Susan Miller

Mis horóscopos preferidos son los de Susan Miller. A veces leo los de Astro Twins, pero no es lo mismo. Me gusta la longitud de los horóscopos de Susan, sus divagues, el recurso a anécdotas personales para empatizar con les lectores y también sus consejos accesibles y realistas. También creo que es demasiado optimista y que hay que sacarle el IVA a todo lo que escribe. O como le comenté a una amiga por WhatsApp:

Como se nota en este chat, mis amigas también aman a Susan (casi) tanto como yo.

Además de leer sus horóscopos mensuales gratuitos, disfruto mucho leer las entrevistas que le hacen. Me fascina su biografía y también las respuestas elusivas que da. Como yo soy muy obsesiva de la claridad en la comunicación y de respetar el tiempo de la gente, me incomoda que se vaya tanto por las ramas o que sea impuntual y haga esperar a las personas que van a entrevistarla. Pero me fascina. Y me inspira. Sus entrevistas me hacen sentir que lo que quiero para mí (vivir bien de escribir sobre astrología) es posible.

Hoy a la mañana, mientras hacía fiaca en la cama, leí una entrevista que le hicieron hace poco. Ahí Susan menciona la importancia del retorno de Saturno en este fragmento:

Y acá va mi traducción con algunos agregados que aportan información:

¿Cuáles son los estadios de la vida más importantes?

Los 29 [retorno de Saturno] y los 42 [Urano de tránsito en oposición a tu Urano natal] son años extremadamente críticos. A los 29, Saturno te pide que tomes una decisión y que elijas una meta, ya sea empezar un nuevo negocio, decidir casarte o estudiar más. Te lleva 3 años [el tiempo completo en el cual Saturno está en el signo de tu Saturno natal] prepararte y trabajar para alcanzar esa meta. Esa meta creará un pilar fuerte en tu vida que será resistente. Esa meta te empujará a hablar con distintas personas, a aprender y a ser mucho más maduro/a. El trabajo de Saturno es volverte mucho más estable. A los 29, Saturno atravesó todos los estadios [cuadratura al Saturno natal, oposición al Saturno natal y otra cuadratura al Saturno natal] y regresa al lugar donde estaba cuando vos naciste [es decir, se da el retorno de Saturno].

Lo que más me interesa hacer durante mi retorno de Saturno es estudiar la carrera de astrología en la Faculty of Astrological Studies de Londres. Y justo dura tres años. ¿Podré? ¿O Saturno no me dará respiro? Ya lo veremos.

Saturno en la Casa I: Liberación

Si naciste con Saturno en la Casa I, tu tarea a desarrollar es la organización de vos mismo/a, lo que significa ordenar cada una de las partes que te componen en un todo estructurado y desarrollar métodos efectivos y propósitos alrededor de tus acciones. El universo te pide que navegues la vida con intenciones sólidas y concretas

Un cuarto te espera, lleno de honores y reconocimientos, y está ahí nomás, detrás de la pared de ladrillos. 

El planeta de los anillos te pide que te veas bajo la luz más realista y que ames todo tu ser y lo observes con una visión de permanencia. En este emplazamiento, los principios saturninos son esenciales para la formación y el desarrollo de tu identidad. Por lo tanto, la responsabilidad, la autonomía y la dedicación deben ser integradas en tu vida para el florecimiento óptimo de tu personalidad.  

Un tema que tiene mucha importancia en este emplazamiento consiste en reivindicar tu propia autoridad. Esto significa escribir tu propia historia, es decir, transformarte en el/la “autor/a” de tu vida y ordenar tu propia existencia del modo en el que consideres pertinente. 

Esto no significa rechazar los aportes de los demás, pero sí aprender a ubicarte al frente y en el centro de tu vida y ser tu propia persona de confianza. Tu “liberación” se manifiesta cuando podés neutralizar o disipar las dudas acerca de tus habilidades.  

Las dudas sobre el mostrarte en la esfera pública pueden aparecer por el miedo al fracaso. Sin embargo, es importante examinar y entender de forma exhaustiva los estándares y valores que usaste para pensar qué significa estar en la esfera pública PARA vos.  

La clave para navegar este territorio es aceptar que tu vida es un camino que se transita paso a paso y que deja espacio para la experimentación. Mantener esta perspectiva puede resultar en un proceso de “curtirse”, lo cual te transformará en una persona capaz de ubicar el trabajo que tiene que hacer por sobre las preocupaciones y críticas interiores que puedan emerger.   

Es esencial entender que estar en tu posición es un premio y que lo que tenés que hacer es dar un paso adelante y reivindicar aquello que ya es tuyo, antes que esforzarte de modo acérrimo por “llegar” a cierto lugar o alcanzar cierto estatus.  

El autodominio es el resultado más importante que se obtiene al navegar este emplazamiento exitosamente. Establecer una base honesta, sólida y enraizada, la cual incluya el reconocimiento de tus fortalezas, desafíos y limitaciones, puede llevarte a mirar el mundo con sabiduría, madurez y un sentido de la integridad afilado con precisión.  

Al alcanzar el autodominio, podrás otorgarte tus propias credenciales y llegar al entendimiento de que evaluarte según parámetros externos no da tantos frutos como trabajar con estrategias y diseños específicos para vos. 

Notas

-Traducción libre de un texto escrito por el astrólogo Jason Fleming.

-La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn 

Mucho Saturno – Parte III

El año pasado, una de mis amigas tuvo una sesión con una terapeuta holística que le cambió la vida para siempre. En ese entonces, mi amiga tenía un bloqueo muy fuerte respecto a las relaciones sexoafectivas. Por ahí tenía ganas de verse con alguien, pero el miedo, entre otras cosas, le impedía conectar con gente nueva. Después de ese primer encuentro de una hora con la terapeuta, su situación cambió. Empezó a salir, a verse con distintos pibes, a estar mucho más desinhibida. 

Cuando empecé a ver los cambios que ella había hecho, me di cuenta de que yo también quería esa liberación para mí. 

No es que quería conocer a mucha gente o verme con varias personas al mismo tiempo. Eso es lo que necesitaba mi amiga, no yo. Yo quería destrabar la tristeza y poder entender más cosas sobre mí. Quería un tipo de terapia que me sacara del constante revolver mierda que es el psicoanálisis y me sacudiera un poco. También necesitaba acomodar prioridades y sabía que una sesión con Eve me iba a ayudar. 

Después de ese fin de semana del casamiento y del chat con mi amigo, decidí sacar un turno. 

La sesión tardó en llegar. Iba a ser a principios de abril y me cambiaron el turno para fines de abril porque Eve se iba de viaje. Y en ese lapso de tiempo, entre el momento en el cual saqué el turno y el momento en el cual el turno llegó, cambiaron muchas cosas.

Cuando saqué el turno a mediados de marzo, me sentía sola. Tenía ganas de tener un compañero y me parecía que eso no estaba (ni estaría nunca) disponible para mí. No quería conformarme, eso lo tenía claro. Sabía que había algún bloqueo que me impedía conectar con “el amor”, por decirlo en términos generales. Pero cuando llegó el turno, algunos de esos bloqueos se habían diluido. Yo me sentía mucho mejor. Había conectado más con mis amigas en marzo y las primeras semanas de abril. Le había puesto más fichas a la astrología. Hasta había empezado (y terminado) una relación con un varón. Y empezado otra relación con otro. Ya no era la misma. Algo se había movido. Algo había cambiado. No sabía bien qué ni cómo. Creía que el chat con mi amigo había tenido algo que ver con esos movimientos internos que se reflejaron en lo externo.

Y la sesión hizo que más cosas cambiaran. Salí completamente flasheada de ahí.

A la salida le quise mandar audios a mi amiga, la amiga que me había recomendado a esta terapeuta, contándole todo lo que había hablado con Eve. Estaba tan movilizada que me costaba hablar. ¡Y a mí nunca me cuesta hablar! 

Apenas llegué, Eve me preguntó por qué estaba ahí. Le conté de la angustia que me había surgido en el casamiento de mi amigo, no tanto por su flamante matrimonio, si no por la relación de otra amiga con su novio. Le conté que me sentía sola, que tenía ganas de tener un compañero y que sentía que todavía no había podido “superar” a mi ex novio. Y que ya no quería sentirme así. También le dije que mi amigo se había casado un 8 de marzo, día en el cual yo prefería ir a la marcha. Ella me comentó que ese no era un buen día para casarse, que la energía colectiva estaba enfocada en el sufrimiento de las mujeres y en formas de sanar ese sufrimiento. Me gustó eso que me dijo y me hizo entender mis emociones en ese día tan cargado de sentido. 

Me recomendó que cada vez que me sintiera sola, pensara en ese vacío. Me sugirió qué pensara por qué me sentía vacía y que yo sola intentara “llenar” ese vacío. “¿Tenés ganas de que te den un abrazo? Abrazate vos. ¿Tenés ganas de tener relaciones? Masturbate. ¿Querés ir al cine? Andá sola. Primero tenés que conectar con el amor propio. Tenés mucho amor para dar, pero primero tenés que dártelo a vos”. Me quedé muda. Ahí me recomendó que leyera El arte de amar, de Erich Fromm. [Ese mismo día me lo compré y lo leí. Tiene algunas partes brillantes y otras horriblemente conservadoras. Creo que voy a tomar las partes que me parecieron brillantes y las voy a subir acá con mis comentarios, porque me parece que conectar con el amor propio es una buena forma de vibrar alto durante el retorno de Saturno].

Respecto a mi ex, me dijo que lo nuestro fue un gran amor. Que me costó soltarlo (nah, te parece), pero que ya es hora de perdonarlo y dejarlo ir. A él le cuesta crecer. Como tarea, me dijo que tenía que escribirle una carta de agradecimiento y quemarla para sentir libertad. [Esto aún no lo hice. ¿Alguien dijo procrastinación de lo que sé que tengo que hacer, pero que también sé que me va a despertar recuerdos dolorosos? Me puse una fecha límite para concretarlo. Tengo que hacerlo antes del 6 de agosto del 2019 a las 16 horas. En ese momento tengo mi segunda sesión con Eve y quiero enfocarme en mi propósito. Esta vez no tengo ganas de mirar al pasado, si no al futuro].  

Mi ex no se llevó algo mío. No se llevó *el amor*. El amor está en mí y va conmigo a todos lados. En realidad, nuestras ex parejas siempre nos acompañan. Cortamos, seguimos adelante, nos enamoramos de otras personas. Esta idea de que siguen con nosotres no significa que queramos volver ni nada de eso. Creo que es un rechazo a esa idea tan repetida del #soltar. Más que soltar, diría que hay que integrar todas nuestras partes y nuestras heridas. Y aceptarlas. Y aceptar lo que nos enseñaron

Me recomendó hacer una parodia de mi intensidad. Reírme de eso. No ocultarlo. Tomarlo con más humor. Le nombré a una persona con quien salí a principios de este año y a otra persona con quien salí durante el 2018. “Muy mentales”, me dijo. Tiene razón. 

Eve me dijo que tengo que aceptarme. Me dijo que el viaje que voy a hacer este año va a estar buenísimo y que le meta pilas, por que a veces me olvidaba de que me iba a ir. También me dijo que después del viaje iba a haber un quiebre en mi vida

Hablamos de sanación del linaje materno. Yo le conté varias cosas de mi familia. Ella me dijo que no tengo que juzgar la forma de ser de mi abuela/mi mamá/mis tías, si no que escuche y que tome lo que me sirve y lo que no, no. Yo tengo que construir mi propia forma de vivir. 

En un momento le dije que me gustaba mucho la astrología y que estaba estudiando por mi cuenta. Ella me dijo: 

-No puedo parar de mirar tu remera. Te veo a vos, pero también miro tu remera-me dijo.  

Por supuesto que yo tenía puesto esto: 


-Veo mucho Saturno-me dijo ella. 

-Sí, lo tengo en Acuario, al lado de mi Ascendente. 

-Con razón-acotó.

Ese “mucho Saturno” no se refería solo a la estampa de la remera, que efectivamente tiene muchos Saturnos chiquitos, si no a mí como persona. Mucho Saturno es mucho látigo, mucha exigencia. 

Al escuchar ese comentario de ella me puse a pensar en los distintos sistemas de casas que se utilizan en astrología. Hay muchos. El más común es Placidus. Yo arranqué por ese porque es el sistema que utilizan la mayoría de los astrólogos y de las astrólogas. Después empecé a aprender sobre el origen de la astrología y ahí decidí mudarme al sistema de casas de signos enteros, el primero que se empleó en la historia de la disciplina. La simpleza de ese sistema me atrae mucho y me parece muy práctica. No se rige por grados matemáticos, si no por signos. El signo donde tenés a tu Ascendente es la Casa I, el signo que sigue la Casa II y así sucesivamente. Es maravilloso.

Esta es mi carta “antes”, con el sistema de casas Placidus:

Y esta es mi carta “ahora”, con el sistema de casas de signos enteros:

Al principio, te puede chocar ver tu carta de otro modo, con los planetas “corridos de lugar”. Pero te invito a que pruebes experimentar con los dos sistemas de casas, que analices eventos de tu vida o aspectos de tu personalidad teniendo en cuenta los emplazamientos de tu carta en un sistema y en el otro, y que recién después te decidas (o no) por un sistema.

En mi caso, al empezar a usar el sistema de casas de signos enteros, sentí que mi carta cobraba más sentido. Mi Saturno en Acuario se corría de la Casa XII a la Casa I. Aunque igual sigo teniendo al signo Capricornio en la Casa XII, que es un signo regido por Saturno al igual que Acuario, me sentí mucho más identificada con Saturno en el Ascendente antes que con Saturno en la Casa XII. 

Según Robert Hand, Saturno en la Casa XII puede implicar baja autoestima, no confiar en las habilidades propias, pesimismo, sentimiento de inferioridad y miedos que llevan a la inacción. La lección que tienen que aprender quienes tienen a Saturno en la Casa XII es que la mayoría de sus miedos propios o sobre el mundo son imaginarios. La buena noticia es que, a medida que envejecen, los nativos y las nativas de este emplazamiento adquieren más confianza y seguridad en relación con sus dones y talentos. 

Las características mencionadas por Hand resuenan conmigo por tener al signo Capricornio en la Casa XII, pero las características de tener a Saturno en la Casa I me volaron la cabeza. En la próxima publicación, voy a compartir las reflexiones del astrólogo Jason Fleming sobre Saturno en la Casa I.

Mucho Saturno – Parte II

El sábado 9 de marzo del 2019 estaba angustiada por razones que comenté acá. En parte, lo que me ayudó a salir de ese estado de tristeza fue chatear con un amigo que vive en Buenos Aires. Esa charla de horas que tuvimos me permitió destrabar ciertas cuestiones de las que nunca había hablado. Y también me hizo ver que los dos tenemos mucho Saturno

Algunos de los temas saturninos que aparecieron fueron: 

  • Límites
  • Miedos
  • Soledad
  • Deber ser
  • Tiempo
  • Responsabilidad
  • Compromiso
  • Seriedad
  • Largo plazo
  • Valor propio
  • Hacerse cargo
  • Practicidad
  • Resolver problemas
  • Maternidad/paternidad

Comparto algunos fragmentos de este chat y resalto, en negrita, las frases más saturninas que tanto él como yo intercambiamos esa noche.  

Él: 

Usted sale?

Yo: 

Yo EN la melancolía, así que no

Él: 

Por qué estás melancólica. Si se puede saber, sino tranka

Yo estoy melancólico pues no llegue a hacer todo lo que esperaba hoy

Y siento que no voy a entender nunca esas fuentes en alemán

Soy un pelotudo? Tal vez

Yo: 

Yo estoy melancólica porque me siento sola y me gustaría tener un compañero

Pero tampoco sé si es el momento

Además de que estoy cansada y eso alimenta la tristeza

Él: 

Me pasa también

Te gustaría estar en pareja o más bien un compañero emocional

O más clásico tipo novio

Yo: Me gustaría estar en pareja

No sé si clásico. Yo soy bastante solitaria. No me gusta estar pegoteada todo el día

Él: 

Idem

Te comprendo

Yo: 

En fin

Él:

Todo a su debido tiempo decía mí abuelo

Que era un savant

Tal vez el más grande que conocí en mí vida

Yo:

Es duro porque hay que aprender a estar bien sola y no hace falta estar en pareja para estar bien y todos esos cliches contemporaneos, pero igual es duro

Sí, tiene razón tu abuelo. Ahora quiero estar sola porque la verdad es que estoy muy rota de mi última relación y sé que ese momento no llegó

Él:

Claro

Hace mucho cortaste?

Yo:

Octubre del año pasado

Él: 

Ah claro

Yo tuve una novia así que cuando me separé sufrí como nunca en mí vida

Yo tengo miedo de salir con alguien por eso

Me duelen muchísimo las separaciones

Yo:

Oh, qué feo

Él:

Seee malísimo

Yo:

Yo antes era más mandada pero ahora me estoy resguardando un poco

No sé si es tan bueno tampoco

Él:

Es

Y tiene sentido

Lo seguís viendo y eso al chabon?

Yo:

Noooo

No puedo dejar esa fuga energética en mi vida. Me hace mañ

Él:

Claro

Entiendo

Yo:

No sé cómo hace la gente para cortar con alguien y seguir escribiéndose y ocasionalmente viéndose

Yo corto con alguien y no lo quiero ver nunca más en mi vida

Él:

Jajaja mal

Te entiendo

Soy igual

Che y que extrañas? La relación o a la persona?

Yo: 

Creo que extraño no estar sola

Él: 

Pero no estás sola

Yo:

A la persona no porque tenia un monton de actitudes chotas que no me gustaban. Ademas de que no queria tener una relacion y yo si

Eso es feo

Energéticamente nunca estamos solos

Él: 

Jajajaa

Siento que es verdad

Yo:

Lo es. Lo dice la física cuántica que es CIENCIA

Lo cual no implica que no te sientas solo. Y tb podés estar en una relación y sentirse solo. Been there

Él: 

Jajaja claro

Sisi

Tal cual

A mí se me hace difícil tener una relación no casual

El secundario me arruino en eso también

Yo: 

A mi también se me hace difícil ahora

En otro momento quise eso

Por qué el secundario?

Él: 

Porque siempre tuve garches con pibas pero me costó muchísimo tener una novia y engancharme emocionalmente

Yo: 

Ahhhhhh. Entendí lo contrario (acto fallido de mi parte)

Yo al revés. Se me hace difícil tener una relación casual

Él: 

Te sentís un poco mejor?

Yo: 

Si, gracias. Me bañé y eso me relajó mucho. Además de que comí y eso siempre ayuda

En otro momento del chat, él me cuenta la historia de una pareja que él conoce y que se separó. 

Yo:

Qué pasó? Si es que “pasó” algo

Él:

El no se quiso mudar con ella

Y ella lo dejo

Son grandes

Y era razonable ya que se mudaran

Ella quería formar familia

Yo:

Ay, qué feo todo

A qué le tienen tanto miedo los varones? Piensan que van a vivir mil años?

ÉL:

JAJJAAJ mal

No se

Alto cagón

Yo se lo dije

Y me dijo que tenía razón

Esa tarde lloro como un niño

Después fue más fuerte que ella

A ella le sigue doliendo

Que paja todo

Yo: 

Espero que ella encuentre a alguien que la merezca

Él que se joda por boludo

Aplica al 90 % de las relaciones heterosexuales que terminan

Él: 

JAJAJAJA re enojada

Pero si es razonable

Esa noche, por suerte, dormí muy bien. Tuve un sueño bizarro y se lo conté a mi amigo. 

Yo:

Soñé que una chica me embarazaba (!)

ÉL:

Jajaja KEEE

Cómo sería eso

Yo Soñé horrible toda la noche pero no recuerdo que

Yo:

Te advierto que mis sueños son muy rebuscados

Yo le cuento que estoy embarazada, pero no estoy por qué porque no había estado con un pibe

Y ella me dice que un día, antes de estar conmigo, le habían acabado adentro y que ese era el semen que había llegado a mí

En el sueño eso tenía mucho sentido

Él:

Jajaja nooo

Es la teoría de los Incubos y los sucubos

Yo:

Lo más loco es que yo me sentía tranquila por la maternidad y hablaba con ella de cosas prácticas tipo donde íbamos a vivir, si nos teníamos que mudar y todo eso y la cosa fluía

ÉL:

Pero vos cogías con ella?

Yo:

Lo de coger con ella no se ve en el sueño. Inconsciente pacato

Cuando me desperté lo sentí como una pesadilla y tardé en asimilar que era imposible estar embarazada. Pero en el sueño la noticia hasta me alegraba

Él:

Que loco eso

Alto sueño raro

Yo:

Re. Lo hablaré con la psicóloga mañana

Él: 

Cómo lo resignificaste

Yo:

Eso lo dejo para terapia

Porque aún lo estoy elaborando

Él:

Eso te muestrs que el inconsciente es un campo terriblemente complejo

O algo asi

Me quedé pensando en el sueño. Lo más loco no era que yo estuviera embarazada de una chica, lo cual en la lógica del sueño tenía mucho sentido, si no que la maternidad no me daba miedo. Cuando estoy despierta sé que es una experiencia que quiero vivir, aunque no ahora y aunque me aterra muchísimo. Quiero ser de esas personas que tienen miedo de hacer ciertas cosas, pero las hacen igual. Quiero tener pocos arrepentimientos. 

Llevé el sueño a terapia. Antes de contarlo, había hablado de que no quiero conformarme. No quiero conformarme en ninguna área de la vida, pero en esa ocasión me refería específicamente a las relaciones de pareja. No quiero conformarme como hicieron muchas de las mujeres de mi familia por miedo a la soledad, por presión social, por dependencia económica, por apego al deber ser y por otras razones. No quiero conformarme.

La intervención que hizo la psicóloga después de que hablé del no-conformarme y de que le conté el sueño fue que en el sueño yo me conformaba. Decidía tener unx hijx con una mujer para dejar de “renegar” en mis relaciones heterosexuales. Paaa. Esa no me la vi venir. Yo solo había analizado el sueño desde que la maternidad no me daba miedo. Pero justamente esa es la razón por la cual vamos a terapia: para desenmascararnos y desenterrar lo que no es tan evidente a simple vista.

Nota

La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn   

Mucho Saturno – Parte I

Una de mis primas tiene un local de ropa. En el verano, me dijo que tenía un regalo para mí. El regalo era esta remera astral: 

Por supuesto que el regalo me encantó. 

Durante este verano, yo estaba transitando un celibato autoimpuesto. Terminé una relación que no me hacía bien (pero de la cual me costaba salir) en octubre del 2018 y había decidido tomarme los meses más calurosos para estar sola. No quiero decir “para reencontrarme conmigo misma”, pero sí, para eso también. Así que esquivé toda propuesta de corte romántico que apareciera. 

Esos meses de soledad, por llamarlos de alguna manera, me hicieron bien. Realmente los necesitaba. Pude poner la energía en trabajar para ganar plata que me permitiera financiar proyectos que me interesan mucho. Y viajé y tuve poca vida social, pero de mucha calidad. Aunque no me arrepiento de haber tomado la decisión de “estar sola” un tiempo, también estaba triste. Era una tristeza funcional, que igual me permitía cumplir con mis obligaciones y disfrutar de vez en cuando. La tristeza estaba ahí, siempre latente, de base. Tenía varias fuentes, no solo el hecho de estar sola, pero esa situación pesaba mucho. 

***

El viernes 8 de marzo tenía el casamiento de un amigo. No quería ir. Mi plan ideal para ese día era ir a la marcha con las chicas, comer una pizza con ellas e irme a dormir. Hacía frío, tenía que ponerme ropa careta, ir a un lugar que quedaba lejos. Definitivamente no quería ir. Lo único que me motivaba era encontrarme con mis amigos y mis amigas de la facultad. 

Y el casamiento fue un fiasco. Fue horrible. Hasta el día de hoy no entiendo por qué fui. O sí, pero no viene al caso.

El casamiento, aunque fue horrible, expuso mucho más la tristeza por estar sola. No por la pareja recién casada, si no por otra amiga y su novio. Estaban felices y radiantes. Me di cuenta de que quería eso para mí. Extrañaba eso. Y existía. Yo ya sabía que existía. Lo había tenido, hasta que me destruyeron el corazón en un millón de pedazos. Quería eso de nuevo. Con otra persona. ¿Lo iba a volver a tener alguna vez? No sabía. Tenía miedo de que no volviera a pasar. 

***

El sábado también fue horrible. El cuerpo no me respondía. Me dolían los pies por haber usado tacos nuevos después de mucho tiempo sin hacerlo. También me dolía la cabeza porque había mezclado vino y cerveza. Aunque no había tomado mucho, la mezcla me destruyó. 

Ese día estuve adentro de mi casa sin ganas de salir ni de hacer nada. Afuera estaba horrible, así que tampoco me perdí de mucho. Decidí darme permiso para estar del orto. Y así transité todo el 9 de marzo. 

Me bañé después de cenar. Eso me ayudó a cambiar un poco la energía. Me empecé a sentir mejor. Otra cosa que me ayudó a sentirme mejor fue chatear por mensaje privado de Twitter con Charly. Charly es un amigo virtual con quien a veces compartimos ñoñadas académicas y también charlamos sobre nuestras vidas. (Ahora ya lo conozco en persona, pero en marzo todavía no nos habíamos visto). 

Los dos somos muy saturninos. Ambos somos de la generación de Saturno en Acuario (signo regido por Saturno). Además, yo tengo a Saturno en el Ascendente y él tiene el Sol en Capricornio. La charla virtual que tuvimos durante horas me sirvió para destrabar algunas cuestiones angustiantes que me estaban bloqueando mucho. Y también aparecieron temas profundamente saturninos que seguro voy a trabajar/reformular durante mi retorno. 

La próxima les compartiré un fragmento de lo más destacado de ese chat que tanto me ayudó.