Saturno retrógrado en la carta natal

Las personas que nacieron con Saturno retrógrado son muy sensibles al entorno y a sus mensajes subliminales. La pantalla del yo (“yo” en sentido jungiano) tiene minúsculos agujeros que dejan libre el paso entre la autoidentidad y la identidad socialmente definida. Esto significa que el nativo o la nativa con Saturno retrógrado construye una identidad propia que muchas veces entra en conflicto con la identidad que le fue asignada por la sociedad. 

Con frecuencia, las personas que nacieron con Saturno retrógrado sienten una ansiedad muy fuerte por ser aceptadas y amadas tal como son. Aunque su entorno reitere en múltiples ocasiones su aceptación y aprecio, esto no es suficiente para apaciguar esa ansiedad tan profunda. Es como si no fuera suficiente la expresión de amor por parte de les otres: quienes nacieron con Saturno retrógrado a veces no creen que merezcan ese amor. 

Las personas creativas con Saturno retrógrado suelen quejarse de su incapacidad para creer en sus propias obras. Para ellas, es muy importante que el entorno acepte los frutos de su creatividad, que su mundo interior se refleje en el ambiente y que sea validado de forma objetiva. Si se quedan demasiado tiempo en soledad, empiezan a dudar de su existencia y buscan volver a un estado parecido al de la vida intrauterina. 

Con el objetivo de equilibrar el aislamiento que parece necesario para su proceso creativo, existe un patrón de comportamiento donde buscan socializar de forma extrema. Pero esta socialización indiscriminada conduce al agotamiento. Entonces, oscilan entre cortarse del mundo y estar demasiado en contacto con el mundo. Al estar socializando sin parar se agotan y deciden aislarse, pero la soledad les genera angustia, entonces vuelven a socializar, y se agotan, se retraen, se sienten mal por estar en soledad y deciden volver a socializar y así sucesivamente. 

Para los nativos y las nativas de Saturno retrógrado, todo el proceso de dar a luz un proyecto suele ser incierto y estresante. Esto será así hasta que desarrollen un vehículo propio para expresar su creatividad. O hasta que se liberen de su actitud demasiado reprimida o egocéntrica, actitud que está limitada y definida por el excesivo valor que le dan a la aceptación social.  

La casa en la cual se encuentra el Saturno retrógrado natal destacará el ámbito de la vida en el cual la persona se siente más insegura e inhibida. Los temas vinculados a esta casa necesitarán una dosis extra de estímulos e incentivos para que la persona pueda realizar sus posibilidades creativas. La posición por signo y casa del Sol, en cambio, señala las áreas de la vida donde se puede buscar y liberar el espíritu creativo. Los temas de esa casa se pueden expresar de forma creativa y así romper el bloqueo generado por tener a Saturno retrógrado. El Sol se transforma en el foco a través del cual el planeta retrógrado puede demostrar su lado “directo”. 

Los límites fluctuantes de la persona con Saturno retrógrado pueden atribuirse, en parte, a la forma en la cual experimentó a su padre. Por lo general, el padre se encuentra ausente (ya sea física o emocionalmente) y esta situación hace que adquiera dimensiones mitológicas. De esta manera, el poder del padre queda más bien reforzado antes que disminuido. 

Los privilegios superiores del padre por sobre el resto de la familia dan el tono para la idealización del hombre como tal, independientemente de que sea o no superior. Para la criatura, el padre va y viene a voluntad, y los planes giran a su alrededor.

Quienes nacieron con Saturno retrógrado pueden sentir resentimiento hacia la figura paterna, central y controladora. Simultáneamente, pueden sentir culpa por sentir resentimiento. Con frecuencia, en períodos posteriores de la vida, se produce una sanación del vínculo entre la persona que nació con Saturno retrógrado y su padre.

Las personas que tienen a Saturno retrógrado oscilan mucho entre sentirse poderosas y centradas, capaces de superar cualquier obstáculo que la vida les presente, y en el otro extremo, en mostrarse infantiles e impotentes ante los más mínimos desafíos. Esto se debe al complicado juego que se da en su interior entre distintos mecanismos de defensa orientados a proteger el crecimiento del yo de presiones o ataques injustificados. 

Los mecanismos de defensa son inherentes a la naturaleza humana. Pero las personas que tienen a Saturno retrógrado tienden a mostrar una especie de incongruencia y ambivalencia inconscientes con respecto al uso de estos escudos. A veces, los usan demasiado; otras veces, demasiado poco y dejan que se filtren todo tipo de “malezas” en su interior. 

Inconscientemente, quienes nacieron con el Sol en oposición a Saturno retrógrado sienten un miedo intenso a perder el eje, a no ser capaces de poner límites y, por esta razón, de disolver su identidad. El resultado de esta sensación es que se protegen con un escudo demasiado fuerte contra las fuerzas invasoras. Y estas fuerzas invasoras pueden ser ideas nuevas, actividades que nunca hicieron, horizontes lejanos y diversas formas de aventura. El miedo puede paralizar a los nativos y a las nativas y por eso se quedan en lo conocido, en lo familiar. “Más vale malo conocido que bueno por conocer” es una frase que describe bien este emplazamiento. 

La reacción al miedo de perder el eje suele ser crear un sistema o un dogma que funcione como apoyo y validación de la existencia propia. Desde muy temprano en la vida, las personas que nacieron con Saturno retrógrado establecen principios de organización que les permitan validar sus percepciones. En la infancia, suelen observar su entorno en silencio y de forma minuciosa para intentar entender el comportamiento de los y las demás.

Al observar su entorno, los nativos y las nativas tienen la esperanza de también comprender su propio sentimiento de inferioridad, porque consideran que su autoridad personal es muy inestable. Esto ocurre en particular cuando Saturno retrógrado es el único planeta en una zona de la carta natal o cuando está muy separado del resto de la estructura de la carta, aunque haya otros planetas retrógrados, y la oposición no sea específicamente con el Sol, sino con el grupo principal de planetas.

Con frecuencia, las personas que tienen a Saturno retrógrado se desenvuelven bien en profesiones relacionadas con ayudar o cuidar a otras personas. Su sensibilidad hacia la naturaleza y el carácter evolutivo de los ciclos vitales es extremadamente creativa, y pueden actuar como parteras de la creatividad de los y las demás. Entienden que a veces estamos mejor, otras veces peor y que nada es para siempre y pueden mostrar empatía respecto a los problemas de les otres (aunque a veces esa empatía no esté disponible o no se active para sí mismas). 

A algunas personas que nacieron con Saturno retrógrado les resulta muy dolorosa la pérdida del padre. Quizá mantuvieron un contacto muy cálido con él durante la primera infancia. Pero a medida que maduran, el contacto se rompe, ya sea por circunstancias como el divorcio o la muerte, o por cuestiones psicológicas cuando el padre se aparta de la hija o el hijo. Esto puede dar como resultado que la persona se sienta inadecuada en diversas esferas de la vida y que sea muy vulnerable a las críticas.

¿Naciste con Saturno retrógrado? Entonces te propongo un ejercicio para reflexionar sobre este emplazamiento: 

  1. Buscá la casa de tu Saturno natal. 
  2. Buscá información sobre los temas de esa casa. 
  3. Respondete estas preguntas: ¿Me cuestan los temas de esta casa? ¿Me siento inseguro/a cuando tengo que lidiar con estas cuestiones? ¿Me da miedo ocuparme de estos temas? 
  4. Ahora buscá información sobre el signo de tu Sol. 
  5. Y también información sobre la casa en la cual se encuentra tu Sol. 
  6. Jugá con las palabras claves del signo y la casa solar. Armá oraciones que combinen ambos elementos. 
  7. Analizá esas oraciones vinculadas al Sol y pensá si te interesan/divierten/gustan esas actividades que se mencionan allí. 
  8. Intentá alimentar las actividades vinculadas al Sol para que Saturno retrógrado duela menos y se pueda manifestar constructivamente.

Espero que este texto te ayude a entenderte mejor y a tener más compasión con tus procesos. ¡Abrazo!

Notas 

-La fuente para escribir este texto es el libro Los planetas retrógrados. Un recorrido por nuestro paisaje interior de Erin Sullivan. 

-La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn.

9 comentarios en “Saturno retrógrado en la carta natal”

  1. En definitiva, tener saturno retrógrado se siente así. Yo tengo saturno retrógrado, en casa 7 y en el signo de cáncer. Sin lugar a dudas, siempre he tenido problemas para expresar mis emociones, los temas de la familia me cuestan un poco, y me da miedo la opinión pública, pero supongo que el primer paso, es darse cuenta de las creencias erróneas con las que contamos. Un abrazo.

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  2. Saturno, Júpiter y Plutón retrógrados en libra, casa 6. Sol en Acuario en casa 10, pero con el nodo sur ahí mismo… Le sumo a quirón en Tauro en el ascendente, y la luna en escorpio en casa 7. Yo como que luego ya no me hallo en ningún lado. 😦

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