¿Por qué escribir sobre el retorno de Saturno?

No sé cuándo fue la primera vez que escuché sobre la existencia del retorno de Saturno. La astrología ya me interesaba en ese entonces y también escribí sobre este interés en otra oportunidad.

¿Fue mi amigo Maxi quien lo mencionó? Quizá. Su pareja, Juan, es astrólogo y creo que Juan le habló a Maxi del retorno y Maxi me contó a mí. Ahora Juan es mi mentor astrológico y Maxi está atravesando el retorno. Todo tiene que ver con todo. Como siempre.

Creo que estábamos en Capilla del Monte. Maxi empezó a salir con Juan en el 2016. Juan tiene una casa en Capilla. Maxi me contó que iban a pasar Año Nuevo allá con un grupo de amigos y amigas. Me entusiasmé cuando me contó esto. Y medio que me invité.

Mi noviazgo estaba muriendo. Mi (ahora) ex supuestamente quería ponerse las pilas y accedió a viajar a Capilla. Fue un intento desesperado de salvar la relación, de hacer cosas nuevas, de demostrarme que quería estar conmigo. No funcionó.

Él decidió no pedirle el GPS a su tío porque sabía cómo llegar. Yo sabía que él no sabía. Pero no dije nada. Porque él supuestamente quería ponerse las pilas.

Como era de esperar, nos perdimos. Y empezamos a discutir en el auto. Le dije que él me decía que quería ponerse las pilas, pero después hacía esas pelotudeces. Él me dijo que yo era muy exigente. “¿Y si soy exigente por qué querés estar conmigo?”. Creo que no me respondió.

En ese momento, mi ex tenía 29 años. Estaba atravesando su retorno de Saturno. Yo no lo sabía. Creo que me enteré en ese viaje a Capilla, porque además de Juan, también estaba Romi, su profesora de astrología. Y creo que ambos hablaron del retorno y le preguntaron a mi ex cómo se había sentido durante el 2016.

Ese año 2016 él estaba completamente distante de mí. Le agarró un miedo muy fuerte a crecer, a dar pasos importantes. Ya hacía ocho años que estábamos de novios y no se podía hablar de irnos a vivir juntos o irnos a vivir afuera o nada que implicara un poco de compromiso porque todo le daba miedo. Pasar un sábado a la noche conmigo no era un plan interesante para él.

En el 2016, mi ex prefería salir con cualquier desconocido antes que estar conmigo. No exagero. Conoció a pibes de 18 años en el ascensor de su edificio y se sumó a sus previas como si pudiera agarrar esa juventud que él sentía que se le escurría.

En el viaje de regreso de Capilla, ya el primero de enero del 2017, él me empezó a proponer todas esas cosas que yo antes deseaba profundamente. Me habló de irnos a vivir juntos, de mudarnos a Francia para que él pudiera hacer el doctorado, de organizar un viaje largo. Yo lo escuchaba. Pero no era la misma. Yo ya no quería nada de eso. No quería nada de eso con él. Fue muy poco y muy tarde.

Nos separamos a mediados de enero. Fue lo más doloroso que hice en mi vida. Y también lo mejor, porque esa separación me abrió nuevas oportunidades que de otro modo no se hubieran presentado.

Ese 2017, mientras transitaba el duelo, profundicé mis estudios de astrología. Y en el 2018, los profundicé aún más.

El año pasado, salí con otro chico que estaba atravesando su retorno de Saturno. Y él también me dijo que yo era exigente. Y también me dijo que no quería tener una relación seria conmigo porque tenía miedo. No entendía a qué le tenía miedo.

“¿Por qué me pasó lo mismo dos veces con dos personas de casi la misma edad?” “¿Por qué me trataron así si yo no les hice nada malo?”, “¿Por qué no me sentí valorada?”, “¿Por qué no quisieron construir algo para el futuro conmigo?”, me preguntaba. Y ahí aumentaba mi curiosidad sobre el fenómeno del retorno de Saturno.

No entiendo el miedo a crecer. Lo único que siempre quise fue ser adulta. Pero me crucé con gente que le tenía terror a eso, como si alrededor de los 30 años la carroza se transformara para siempre en calabaza y la existencia se volviera invariablemente gris.

Muchas de mis amigas están atravesando su retorno de Saturno ahora mismo. Algunas terminaron una carrera universitaria y empezaron a vibrar alto con su propósito. Otras, se quedaron sin trabajo y están viendo qué hacer con sus vidas. Otras de las chicas están en una situación de precarización laboral muy angustiante y no saben cómo salir de ahí.

Todas las personas que me rodean y están atravesando el retorno de Saturno, conocido popularmente como “la crisis de los 30”, comparten algunos temas puntuales: sienten que las decisiones que toman son más permanentes, tienen que tomar decisiones teniendo en cuenta su futuro, no quieren perder el tiempo, sienten una soledad profunda, se plantean qué quieren en una relación de pareja, la maternidad/paternidad empieza a emerger como una posibilidad no tan lejana, tienen muchas ganas de irse a la mierda, sienten apuro por terminar la facultad y les parece que están “atrasadas” en el juego de la vida en comparación con el resto del mundo. Ah, y todos estos desafíos están teñidos de angustia, mucha angustia.

El fenómeno astropsicológico del retorno de Saturno me fascina. Por eso decidí empezar este sitio web.

El año que viene, cuando Saturno llegue al signo Acuario, va a empezar mi propio retorno. Y quiero llegar a ese tránsito de la mejor manera posible. Algunas problemáticas típicas de esta prueba de la adultez astral son inevitables. Para otras, creo que voy a poder tener herramientas que me ayuden a vivirlas un poco mejor.

De esas herramientas quiero escribir acá. Y de las cuestiones más teóricas que vaya aprendiendo. También quiero publicar memes, tuits y otras producciones de Internet que tengan que ver con el retorno. Quiero que este sitio sea una especie de Putita golosa del retorno de Saturno. Ese libro me gusta mucho porque combina periodismo con ensayo con literatura con historia. Un hermoso popurrí.

Este sitio es para todo el mundo, pero principalmente es para mí. Es una bitácora donde voy a poner aquello que me interese sobre el retorno de Saturno sin ninguna solución de continuidad. A lo mejor un día escribo un texto técnico y al día siguiente subo memes. No quiero darle mucha rigidez ni mucha estructura. Quiero que fluya.

Mi idea para este sitio web es que sea un gran borrador para un futuro libro. Mi fantasía es que este sitio me acompañe (nos acompañe, mejor dicho) desde ahora hasta el final de mi retorno, y que después, con mucha edición de por medio, se transforme en un libro en papel. Claro que puede pasar cualquier cosa desde acá hasta allá. Por eso, repito: que fluya. Ni siquiera voy a dejar reposar este texto. Lo voy a leer, corregiré algunos errores que pueda haber y después lo voy a publicar. Quiero que todo sea más espontáneo y libre. Quiero aprender y experimentar sin tanta rigidez.

Espero que lo disfrutes tanto como yo.

La foto la tomé de la cuenta de Twitter @bitsofsaturn

2 comentarios en “¿Por qué escribir sobre el retorno de Saturno?”

  1. Muy buena reflexión sobre el retorno de Saturno, estoy en ese mismo proceso, ya que tengo 29 años y hoy en día me encuentro estudiando astrología, y esta bueno porque te sirve como una herramienta para entender lo que te sucede, como un Proceso de Cambios, y no como una tremenda crisis.Como dices es inevitable que todos pasemos por esa etapa, Éxitos con tu blogg!!!!!!!!

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